Después de haber conocido el Far West americano y buscar un contraste cultural en el sudeste asiático, en esta ocasión quisimos continuar conociendo la cultura oriental pero de un modo más sofisticado. Así es como decidimos viajar este año a Japón.
En esta primera publicación la idea es daros unas pinceladas de lo que supone viajar a este país, cómo organizamos nuestro viaje y también os dejaremos un resumen de la ruta que hemos seguido, y los cambios que hubiéramos hecho de haberlo sabido. La idea es que os sirva a todos aquellos que estéis planificando ir y queráis tener una posible ruta a seguir. En próximas publicaciones iremos contando todos los detalles del viaje, con las localizaciones, fotos y nuestras impresiones, como hacemos de normal.
Índice
- Preparando una ruta de 2 semanas
- Tokyo: Shinjuku, Meiji y Shibuya
- Tokyo: del Palacio Imperial a la Torre Mori
- Tokyo: Bunkyo, Yanaka, Ueno y Senso-ji
- Tokyo: Chureito Pagoda y Rainbow Bridge
- Tokyo: Nikko, Rainbow Bridge y Tokyo Station
- Matsumoto
- La ruta Nakasendo: de Magome a Tsumago
- Kyoto: Fushimi Inari-taisha y Yasaka dori
- Kyoto (Arashiyama, templos y geishas)
- Hiroshima y Miyajima
- Osaka (excursión a Nara + Umeda Sky building)
- Osaka (barrios comerciales y el castillo)
Galería de fotos en Flickr: Japón
Extra: Estadísticas fotográficas del viaje a Japón
Preparativos previos
Cuándo viajar a Japón

Cada estación del año te permite ver de una forma distinta el país. Lo más recomendable suele ser la época de primavera o la de otoño, no sólo porque las temperaturas son más suaves, sino porque el paisaje queda mucho más bonito.
En primavera, aproximadamente en el mes de Abril, se produce el florecimiento de los cerezos o «hanami». Es un evento muy importante en Japón. Tanto es así que disponen de una web que pronostica la fecha exacta del florecimiento según la zona del país. Algunas ciudades realizan fiestas y ponen una iluminación especial en los parques con cerezos. ¿Y qué tiene de especial? Aparte de lo bonito que queda el paisaje teñido de blanco y rosa, el hanami tiene tanto valor para los japoneses porque admiran la belleza de lo efímero. Así pues, es normal en estas fechas que se vayan a los parques de picnic y contemplen las flores.
En otoño se puede ver un paisaje totalmente distinto. Las hojas de color rojo y ocre cubren las copas de los árboles y el suelo, contrastando con el verde del resto de plantas. Este efecto se conoce como «momiji», y suele darse a finales de Septiembre y principios de Octubre. Es igual de importante que el hanami, organizándose fiestas especiales.
Para esta primera visita nosotros tuvimos la suerte de poder viajar a mediados de Abril y disfrutar del hanami, aunque hubiese sido ideal haber ido una semana o dos antes porque en algunos sitios las hojas ya habían caído. Si se da el caso de poder volver algún día, intentaría ir en otoño para conocer ese otro Japón.
Eso no quiere decir que no sea visitable en verano o en invierno. Lo único es que verás un paisaje menos especial, en verano posiblemente pasarás calor y en invierno igual hay alguna excursión que no puedes hacer si está nevado.
Requisitos para entrar al país

Japón es un destino fácil de visitar, puesto que no hay ningún requisito extraño que cumplir ni son necesario vacunas ni nada. Con tu pasaporte y los billetes de vuelo tu estancia puede ser de hasta 3 meses.
Moneda

El uso de tarjetas de crédito no está tan extendido allí como se pueda pensar de un país tan tecnológico. También depende un poco de dónde vayas: si vas a restaurantes de precio medio/alto es casi seguro que tendrán un datáfono, pero si vas a los que son más pequeños de precio medio/bajo puede que te veas con problemas para pagar.
Para esos casos y para ocasiones donde tengas que pagar cantidades ridículas (un billete de bus, un helado en la calle, la entrada a un templo…), recomiendo que te lleves yenes ya cambiados desde España. Por lo demás, intenta pagar con tarjeta porque las comisiones e intereses aplicados son más beneficiosos, al menos en la que nosotros tenemos (Wizink, antigua Barclaycard).
Japan Rail (JR pass)

Esto sí es importante pensarlo con antelación porque sólo se puede adquirir desde fuera de Japón. Además hay que comprarlo con máximo 3 meses antes de cuando pensemos activarlos en Japón, ya que su periodo de validez.
¿Pero qué es esto del Japan Rail? JR es una compañía privada de trenes de Japón que ofrece unos pases para moverte libremente por el país en los que tú puedes elegir la duración. El pase se puede usar en todas sus líneas excepto dos (Nozomi y Mizuho Shinkansen), incluidas las líneas de metro que tiene en las ciudades más importantes. En esta web puedes encontrar toda la información y precios, aunque ya te aviso que es caro.
¿Si es caro para qué comprarlo? Moverse en tren por Japón es muchas veces la opción más rápida y cómoda, sin embargo los precios son caros. Si piensas hacer mucho uso de los trenes para cambiar de ciudad o hacer excursiones, seguramente te salga a cuenta el pase ya que es como una tarifa plana. La alternativa es ir pagando por cada tren que cojas, por lo que todo es cuestión de que mires cuál va a ser tu recorrido y que saques un cálculo de lo que te vas a gastar en tus trayectos. Unas veces claramente no será rentable (por ejemplo si sólo vas a visitar Tokyo y no te vas a mover de allí), otras en cambio la diferencia puede ser poca. Quizá te convenga cogerlo sólo para una parte del viaje, pero eso ya tienes que estudiarlo tú. Lo que sí es cierto es que si lo tienes será la forma perfecta de vivir una experiencia plena de Japón usando el tren bala siempre que puedas.
¿Cuánto es «caro»? Para que te hagas una idea, nosotros compramos 2 pases de 2 semanas de duración y nos costó al cambio algo menos de 800€ (si bien es cierto que el tipo de cambio no era para echar cohetes, 115 yen/€).
¿Cómo funciona? Es muy fácil. Cuando realices la compra recibirás en la dirección que hayas especificado unos billetes parecidos a una tarjeta de embarque. Una vez en Japón, cuando quieras comenzar a hacer uso del pase tienes que buscar una oficina de JR (suele haber en los aeropuertos y en las estaciones principales de cada ciudad) y te emitirán en el momento el pase que usarás durante tu viaje. A partir de ahí, cada vez que vayas a coger el metro no debes pasar por las máquinas de validación sino que debes dirigirte por las entradas que hay más pegadas a la pared y enseñarle el pase al revisor. En el caso de trenes para moverse entre pueblos y/o ciudades, tienes dos opciones. Lo más rápido y simple es dirigirte diréctamente al andén desde donde salga el tren que corresponda y guardar cola en los vagones habilitados para la gente que no tiene asiento reservado. La opción que yo te recomiendo es que te planifiques las excursiones que quieras hacer y te acerques unos días antes por la oficina JR más cercana para reservar tu asiento (¡es gratis!). Ellos te indicarán la mejor combinación de trenes posibles y además te asegurarás de ir cómodamente sentado.
¿Y qué hay de Hyperdia? Es una página web (también hay aplicaciones para móvil) muy conocida que sirve para programar rutas en tren por Japón, mostrándote las combinaciones posibles para que tú elijas la que prefieras. La gente lo recomienda un montón. Mi experiencia fue que a veces acierta y otras te complica la vida. Por ejemplo, a veces me decía que no había trenes directos, o que había que hacer mil trasbordos, y cuando he ido a la oficina JR me han dado alternativas mucho más fáciles y rápidas. Mi recomendación es que siempre que puedas te acerques por la oficina JR, con sólo que les digas dónde quieres ir y la hora a la que quieres salir ellos te darán la mejor combinación.
Equipaje

Nuestro viaje fue en primavera, por lo que la ropa que llevábamos era un poco mixta. De hecho antes de salir ví que las temperaturas eran algo más bajas que en Valencia, y que en algunos sitios a los que íbamos a ir tenían una temperatura mínima de 0 grados… Así que cogimos desde ropa de manga corta hasta chaqueta gruesa. Una vez allí las temperaturas milagrosamente comenzaron a subir, y quitando por la noche, el resto del día hacía hasta calor. Deberíamos haber llevado una chaqueta más fina y usar el método «cebolla» llevando varias capas que nos pudiésemos quitar o poner.
A medida que vamos llenando nuestro pasaporte de sellos nos damos cuenta de que cáda vez vamos menos cargados. Tanto es así que el viaje lo hicimos con una maleta de ruedas mediana, una mochila típica de las del colegio como equipaje de mano y otra con el material fotográfico.
Algo interesante que debes saber es que los hoteles en Japón suelen ofrecer un servicio de traslado de maletas. Puede serte muy útil cuando vas a cambiar de alojamiento pero quieres hacer turismo antes de pasar por tu siguiente hotel. Por ejemplo, nosotros enviamos las maletas desde nuestro hotel en Kyoto al de Osaka (donde haríamos noche dentro de dos días), mientras nosotros nos fuimos a visitar Hiroshima y pasamos una noche en Miyajima. Llevando sólo un poco de ropa en la mochila de mano nos apañamos. Teníamos miedo de que se perdiera, pero cuando llegamos al hotel de Osaka teníamos la maleta esperando dentro de nuestra habitación. El servicio costó unos 11€ al cambio, yo creo que vale la pena.
Material fotográfico

Como siempre, antes de viajar realicé un estudio exhaustivo de las cosas que teníamos previsto visitar, y viendo qué focales iba a necesitar en cada momento. Opté por llevarme los 3 zooms y un 50mm, y cada día iba cogiendo los que fuese a utilizar, de forma que no los llevas todos encima. El fijo lo cogí para cuando quisiera ir ligero.
Este es todo el equipo que cogí:
- Nikon D610
- Tamron 15-30mm f/2.8 VC
- Tamron 24-70mm f/2.8 VC
- Tamron 70-200mm f/2.8 VC
- Nikkor 50mm f/1.8 AF-S G
- Trípode Horusbennu FX5426TTA y rótula Sirui K-30X
- Portafiltros de 100mm
- Filtro Haida de densidad neutra de 10 pasos (ND10) 100mm
- Filtro GND soft Formatt Hitech de 3 pasos 100x150mm
- Polarizador circular Hoya Pro1 Digital 82mm
- Intervalómetro QUMOX
- Linterna Mini Maglite
- Mochila Mantona Azurit
El material que cogí evidentemente responde a mis necesidades, y las tuyas pueden ser distintas. Te recomiendo que pienses antes lo que quieres ver y el tipo de fotos que vas a hacer. Echa un vistazo al artículo donde te explicaba cómo planificar una fotografía al 100% sin conocer el sitio.
Antes de viajar estuve tentado de comprar un 70-300mm para salir del paso y no cargar con el 70-200mm 2.8, pero al final hice el esfuerzo ya que quería la mejor calidad posible y pensaba usarlo para retratos a la máxima apertura.
A falta de sacar estadísticas exactas, tengo que decir que en este viaje me he sorprendido usando más bien poco el gran angular y haciendo más uso del habitual en focales de 50mm para arriba. Es bastante raro en mí, y no sé si ha sido porque este viaje se presta a ello o porque estoy cambiando mis hábitos. El tiempo dirá…
El fijo fue una gran decisión llevarlo porque apenas notas que llevas la cámara colgando, pero a veces hubiese preferido haber cogido el 35mm.
Algo que podría haber dejado en casa eran los filtros degradados, porque casi siempre era más práctico hacer bracketing. Aunque ya me lo imaginaba, los cogí igualmente porque pesan y ocupan poquísimo.
Ruta de 2 semanas
Qué veremos

Ya sabéis que cuando visitamos un sitio lo hacemos con la idea en mente de que quizá no podamos volver. Así que en nuestra ruta de 2 semanas intentamos ver el máximo de cosas variadas posible.
En Japón la variedad es interminable, pero podríamos decir que tiene los siguientes aspectos que conocer:
- Ciudades cosmopolitas como Tokyo, con edificios famosos, miradores, miles de restaurantes…
- Zonas rurales como la antigua ruta de Nakasendo.
- Zonas naturales cercanas a ciudades como el bosque de bambú de Arashiyama en Kyoto.
- Castillos de la época samurai.
- Templos, santuarios y lugares sagrados.
- Jardines zen.
- Conocer su cultura tan distinta a la nuestra, desde los comportamientos más conservadores hasta su lado más «freak».
- El sistema ferroviario y los trenes bala o «shinkansen».
- Bicicletas por doquier.
- Los platos de comida preparados con materia prima de primera calidad. Sushi, ramen, okonomiyaki…
En resumen, intentaremos llevarnos una experiencia lo más completa posible del país.
Itinerario y hoteles

- Vuelo con Lufthansa Valencia – Frankfurt – Tokyo
- Tokyo (5 noches) | Hotel: E-Hotel Higashi Shinjuku | Excursiones a Nikko y a la pagoda de Chureito.
- Matsumoto (1 noche) | Hotel: Ace Inn Matsumoto
- Nakatsugawa (1 noche) | Hotel: Route Inn Nakatsugawa | Ruta del Nakasendo de Magome a Tsumago y posteriormente a Nagiso.
- Kyoto (2 noches) | Hotel: Hearton Kyoto
- Hiroshima y Miyajima (1 noche) | Hotel: Miyajima seaside ryokan
- Osaka (3 noches) | Hotel: Shin-Osaka | Excursión a Nara.
- Vuelo con Lufthansa Osaka – Frankfurt – Valencia (con 7 horas de escala en Frankfurt que aprovechamos para visitar la ciudad).
Teníamos apuntadas otras excursiones para hacer como Kamakura o Himeji, pero que una vez allí las descartamos porque necesitábamos más tiempo para disfrutar y ver mejor las ciudades donde estábamos.
¿Cambiaríamos algo ahora que ya hemos vuelto? La respuesta es sí. Al final depende del gusto de cada uno, pero aquí te indico brevemente los cambios que habríamos hecho sin entrar en mucho detalle:
- Quitar una noche en Tokyo para haber dormido en Fujiyoshida, que está al lado de la pagoda de Chureito. Hicimos una excursión de una mañana, y el trayecto es demasiado largo como para eso. Aunque la estampa es preciosa, es ideal para visitar la pagoda al amanecer. Además no tuvimos tiempo de pasear por el lago Kawaguchiko para ver reflejado el monte Fuji en sus aguas. Otra opción hubiera sido descartar esta excursión y haber visto Kamakura.
- Matsumoto fue uno de los castillos que más me gustó, y viniendo de Tokyo agradecí la tranquilidad de esta ciudad. En nuestra ruta no lo cambiaría. Sin embargo no hay nada más que ver, así que si ya has visto el castillo de Osaka, o el de Himeji, quizás no te valga la pena hacer el trayecto para ver otro más.
- La ruta del Nakasendo es muy recomendable, lo único es que intentaría alojarme en uno de los pueblecitos que cruzan la ruta (Magome, Tsumago o Nagiso). No hay mucha oferta, por lo que hay que mirarlo con tiempo, y tampoco sé si los precios serán muy elevados.
- En Kyoto hubiésemos pasado al menos una noche más. Fue la ciudad que más nos gustó, porque tiene muchas cosas para ver pero es menos agobiante que Tokyo.
- En Miyajima también añadiríamos una noche, para hacer algo de senderismo y estar un poco de relax. El problema es que aquí el alojamiento era muy caro porque estábamos en un ryokan, aunque supongo que también habrá algún hotel con precios más normales.
- Osaka nos defraudó bastante y reduciríamos nuestra estancia a sólo una noche, o como mucho dos contando con hacer la excursión a Nara.
Aquí te dejo un mapa que creé en Google Maps con todos los puntos interesantes para visitar, dónde dormimos, estaciones incluidas con el JR pass, aeropuertos…:
Otras cosas a tener en cuenta
Idioma

Japón es uno de los países más avanzados del mundo en muchos aspectos, pero en lo referente al idioma… El inglés no es su fuerte, eso ya lo sabíamos antes de ir. Sin embargo nos chocó que en una gran ciudad como Tokyo, que recibe mucho turismo, hablasen menos inglés que en otras poblaciones más pequeñas.
Tampoco tienes por qué preocuparte, porque los japoneses son gente muy amable. Hacen por entenderte y al final de una forma u otra te aclaras con ellos.
Comida

En Japón tienen fama de cocinar con productos de primera calidad y de tener una buena cultura culinaria. Por lo general podemos afirmar que hemos comido muy bien. Hasta en el bar más cutre la comida estaba buena. Arroz, fideos, carne, pescado, verduras… Variedad tienes mucha, y suele ser comida sana ya que cocinan mucho al vapor y a la plancha.
Tengo que admitir que cuando llevábamos más de una semana la comida se nos empezaba a hacer algo repeptitiva, porque la mayoría de los platos llevan los mismos condimentos y salsas y acaba sabiendo todo parecido.
Si eres vegetariano puede que a veces tengas problemas para comer bien en los restaurantes. Es decir, prácticamente en todos puedes encontrar arroz o tofu, pero poco más. El resto de platos suelen estar mezclados con carne, pescado o marisco, así que al final estarás un poco limitado.
Cómo son los japoneses

Si ya has buscado información sobre la cultura japonesa, habrá cosas sobre sus costumbres de las que ya habrás oído hablar mil veces. Lo normal sería que cuando lo vieses en persona, al no pillarte de imprevisto, no te resultase chocante. Sin embargo vivirlo es realmente impactante.
Hablamos por ejemplo del orden y la educación. El simple hecho de subir al metro de Tokyo es un espectáculo. La gente hace cola donde se indica que va a parar la puerta del tren. Conforme el tren entra por la estación, la cola se divide en dos poniéndose cada una a un lado de la puerta. Dejan salir a la gente y después entran en riguroso órden de llegada como hormiguitas. En su cabeza no entran cosas como colarse o dar empujones para entrar antes de que salgan. La educación la demuestran en cualquier situación que te puedas encontrar.
Otra de las cosas sorprendentes que se ven en el tren es el silencio sepulcral que hay aunque el vagón esté abarrotado, o la facilidad que tienen para dormirse en sus traslados. Cuando cogen asiento, en cuestión de segundos ya están dando cabezazos, y milagrosamente no se pasan de parada. De verdad que no sé cómo lo hacen, es una habilidad única en el mundo.
Sus calles limpias tienen fama a nivel mundial, sin un papel ni una colilla por el suelo a pesar de que tampoco hay papeleras. El concepto de «la calle es de todos y hay que mantenerlo limpio como si fuera mi propia casa» es reflejo de nuevo de su educación, respetando el espacio público. Si tienes algún desecho te lo guardas y lo tiras en tu casa, en el hotel o en la oficina, pero no en la calle. Miran por el bien común más que por la comodidad propia.
En muchos aspectos creo que dan un gran repaso a sociedades como la nuestra. Tenemos mucho que aprender de ellos. Algunos pensarán que poner de ejemplo a los que hacen ruido cuando toman sopa no es muy correcto. En este caso estás influenciado por lo que te han enseñado desde pequeño, sin embargo hablamos de algo que no deja de ser protocolario y que en ningún caso hace daño a nada ni a nadie. Sí resulta más desagradable ver que tampoco es de mala educación sorber con el mismo ímpetu los mocos cuando estás resfriado…
Gente con mascarillas en la cara, los famosos maid cafes, o edificios enteros de gente viciándose a videojuegos son otras de las cosas que verás tal cual te las imaginas. Todo esto y mucho más te lo iremos contando en las próximas entradas del blog.
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