¡Arranca nuestro viaje! Era martes día 11/04/2017 y salíamos desde el aeropuerto de Valencia a las 12h con Lufthansa. La cosa no podía comenzar mejor: nos tocaron asientos contiguos junto a la salida de emergencia (y por tanto teníamos más espacio para las piernas).
Por desgracia la suerte nos duró poco. Después de unas 2,5 horitas de vuelo y de otras tantas de escala en Frankfurt cogimos el siguiente vuelo dirección a Tokyo. Esta vez nos tocó en la fila central del avión, que es de 4 asientos y encima nos sentábamos separados en filas distintas… Y el vuelo sólo iba a durar unas 11 horitas. Intentamos cambiar el asiento con nuestras compañeras de al lado, unas señoras japonesas que viajaban juntas pero que también estaban en filas distintas. En un primer momento mi vecina aceptó el cambio, pero se puso a hablar con su amiga y al final nos dijeron que no, que habían pedido la fila exterior a propósito por si tenían que ir al servicio. Siendo así no quedaba más remedio que aguantarse, porque al otro lado teníamos cada uno una pareja, y no se iban a separar por nuestra cara bonita.
Para colmo, habíamos solicitado comida vegetariana para ella pero Lufthansa se lo anotó como si fuese para los dos. Tampoco tiene más importancia, pero si ya de por sí la comida en los aviones deja que desear y encima te lo restringen a sólo verduras…
Cuando aterrizásemos en Tokyo iba a ser mediodía, así que mi estrategia fue intentar dormir en el avión. Al viajar en dirección contraria al Sol en poco tiempo comenzó a oscurecer. Un par de pelis después ya me entró el sueño. Aleyda sin embargo no fue capaz de dormir y se pasó un buen rato haciendo amistades con sus vecinos.
Moverse por Tokyo
En la primera publicación sobre el viaje ya comenté cómo funcionaba el tema del JR pass, y que tenías que estudiar si te salía rentable o no. Normalmente sale a cuenta si tienes previsto realizar excursiones fuera de Tokyo o recorrer Japón. Si has decidido comprarlo tienes que saber que con él también podrás moverte por Tokyo. En este mapa verás las distintas líneas JR que puedes usar con tu pase. Estas paradas suelen estar cerca de los puntos má turísticos, por lo que si no te importa andar un poco, con el JR pass no necesitarás nada más para moverte por la ciudad.

Si por el contrario tu viaje va a ser exclusivamente a Tokyo ciudad existen alternativas mejores. Por ejemplo, hay billetes que funcionan como una tarifa plana para uno o varios días, hasta incluso hay tarjetas recargables (Suica o Pasmo). Sin duda serán mejor opción puesto que saldrá más económico que hacerte con una JR pass y tendrás disponibles más paradas que te permitirán una mayor movilidad y tener que andar menos.
Llegada al hotel
A eso de las 12h llegábamos al aeropuerto internacional de Haneda. Nos tocó esperar bastante a que salieran las maletas, después sólo tuvimos que cruzar la aduana e ir a la oficina de JR a validar nuestro pase de 2 semanas. Fue un trámite rápido, y con el pase en mano ya estábamos preparados para ir a nuestro hotel.
Cogimos el monorraíl (está incluído con el JR pass) hasta la parada llamada «Hamamatsuko». Ya estábamos ante nuestra primera experiencia en los famosos trenes japoneses, y todo era tal cual nos lo esperábamos. El monorraíl iba por las alturas, pasando entre edificios y permitiéndonos ver a lo lejos construcciones emblemáticas como el Rainbow Bridge y la Fuji TV.
Bajamos en nuestra parada y de ahí seguimos la línea verde («Yamanote») hasta la parada «Shin Okubo» que era la más cercana a nuestro hotel. Los vagones iban bastante llenos, pero a pesar de eso había un silencio sepulcral, sólo roto por los avisos del propio tren. La gente iba enganchada al móvil o durmiendo, pero muy pocos hablaban, y si lo hacían desde luego no montaban ningún escándalo. Igualito que en España, vamos.
Ya fuera de la estación el GPS nos llevó por calles muy estrechas (callejones más bien). Eran como la parte de atrás de restaurantes y hoteles, y sobre nuestras cabezas empezábamos a ver los famosos tendidos eléctricos en plan maraña de cables. No pienses que los GPS te envían por caminitos fáciles y transitados, más bien te suelen enviar por el más corto, y ello implica cruzar por sitios así. La parte buena es que lo ves TODO de una ciudad 😆
El hotel E-Hotel Higashi Shinjuku (GPS 35,41.52N, 139,42.26E) estaba a 1km de la estación, así que fue sólo un paseíto de 10-12 minutos. Hicimos el check-in y dejamos las maletas, porque eran las 14h y hasta dentro de una hora no podíamos entrar. Esta fue una de las primeras conversaciones que tuvimos en inglés con japoneses, y fue cuando nos dimos cuenta de que por muy avanzado que fuese el país, el inglés no era lo suyo… De todos modos, ponían mucha voluntad por entendernos y por hacerse entender, así que no es algo que deba preocuparte.
Aprovechamos esa horita que teníamos para inspeccionar los alrededores. Nos encontrábamos en el barrio de Shinjuku, y eso es sinónimo de bares, restaurantes, tiendas, supermercados… Es una zona muy animada que resume bastante bien el Tokyo futurista que conocemos por documentales y películas. Cerca está el barrio rojo (Kabukicho) con carteles típicos con miles de luces, recreativos enormes y súper-freakys…
Volvimos al hotel para, esta vez sí, entrar a nuestra pequeña (pequeñísima) y enmoquetada habitación. Todos sabemos la fama que tienen, así que íbamos con conocimiento de causa, pero cuando lo vives te impresiona más. Por ejemplo, no podíamos dejar abierta la maleta en el pasillo porque no cabía, y para salir de la habitación teníamos que saltarla. Es más, intenté hacer una foto con el gran angular, y ni con 15mm tenía bastante para sacarla toda…

EXIF: 15mm | F/7.1 | 1/15″ | ISO 320
El baño iba acorde (no hubo ni un solo día que no me golpease con la pared mientras me duchaba). Llamaba la atención que todo era como prefabricado, al estilo caseta de obra. Y cómo no, imposible no sorprenderse al ver los supersónicos retretes con miles de funciones.

EXIF: 15mm | F/7.1 | 1/30″ | ISO 800
¿Ves el mandito de la derecha? No es del aire acondicionado, sino del inodoro. Aleyda, que no puede resistirse a la tentación de tocar todos los botones que ve, pulsó uno de ellos. Yo que estaba enfrente del retrete cámara en mano, me veo salir un palito poco a poco… Enseguida supe lo que era porque había oído hablar de ello, y no es otra cosa que un chorrito que usan para limpiar tus partes después de hacer tus necesidades. Salió un chorritón de agua con tanta fuerza que le faltó poco para llegar al techo. ¡Menos mal que me aparté a tiempo! Puerta del baño mojada, un poquito de cama también… En fin, como los chiquillos.
Tokyo Metropolitan Government Building
Después de darnos una duchita, nos fuimos de paseo a aprovechar lo poco que quedaba del día (allí anochece muy pronto). Andamos cruzando todo el barrio de Shinjuku, hasta llegar al primer punto que tenía marcado para visitar: la escultura con la palabra LOVE en el edificio Shinjuku-I-Land (GPS 35,41.35N, 139,41.38E).

EXIF: 38mm | F/7.1 | 1/125″ | ISO 100
Muy cerca pudimos ver los primeros edificios con forma un tanto extraña. Este se llama Mode Gakuen Coccoon Tower:

EXIF: 32mm | F/7.1 | 1/400″ | ISO 100
Seguimos en dirección al edificio del Gobierno Metropolitano (GPS 35,41.23N, 139,41.35E), también conocido como «Tocho», que además de ser el ayuntamiento es un mirador gratuito de la ciudad. Por internet había visto fotos sacadas desde arriba y no me convencían, así que decidimos no subir siendo que íbamos justos de tiempo y que al día siguiente íbamos al mirador de la torre Mori.
Sin embargo sí quería acercarme para ver el edificio desde abajo, pues está situado justo enfrente de una plaza circular, desde donde iba a hacer la foto usando el techo de la plaza a modo de «marco natural» en el encuadre. Ya había calculado desde casa que para poder fotografiar desde esa distancia un edificio de tales dimensiones necesitaría una focal de 8mm en Full Frame, y lo mínimo que tengo son 15mm.
EXIF: 15mm | F/8 | 1/200″ | ISO 100 (panorámica de 9 tomas verticales)
Como ves, me tocó disparar muchas tomas para abarcar semejante monstruo desde tan cerca, y para facilitar la correción de la perspectiva puse la cámara en vertical. Decir que la postura era bastante incómoda (estaba agachado como a 30-40cm del suelo), pero eso no sirve de excusa para justificar que debería de haber hecho la foto un pasito o dos a mi izquierda, para estar en el centro exacto y conseguir una mayor simetría. Símplemente no me dí cuenta en el momento.
El cambio horario y la maravillosa comida del avión hicieron que a las 16h nos entrase hambre. Por suerte en la misma plaza había un restaurante y seguían sirviendo comida. Decidimos entrar a pesar de tener pinta de caro por si no encontrábamos nada más cerca.
Era la primera vez que nos iba a tocar mirar una carta, pedir y comer con palillos. Fue un poco odisea pero acertamos con lo que pedimos. La comida estaba riquísima, resultó no ser tan caro como pensábamos, y además descubrimos que es costumbre servir agua gratis, lo cual nos iba a ahorrar un buen dinero a lo largo de 2 semanas.
Santuario Meiji
Desde el ayuntamiento cogimos el tren más cercano y bajamos en la parada Harajuku para visitar el santuario sintoísta Meiji (GPS 35,40.34N, 139,41.58E).
Se encuentra ubicado en el barrio de Shibuya, junto al enorme parque Yoyogi que cuenta con más de 120.000 árboles de distintos tipos. Para entrar cruzamos una torii y después las farolas a ambos lados del camino nos fueron guiando hacia el santuario.
EXIF: 50mm | F/5.6 | 1/60″ | ISO 3.200
Llegamos a una área donde habían barriles de sake amontonados uno encima de otro. Las empresas los donan como ofrenda poniendo el nombre de la compañía en escritura tradicional japonesa para pedir un futuro próspero.
EXIF: 56mm | F/5.6 | 1/40″ | ISO 800
Más adelante llegamos al último torii antes de llegar al santuario, y como es habitual está acompañado de una fuente donde hacer la ceremonia de ablución o «temizu». Se trata de un ritual por el que los visitantes cogen agua de la fuente con los cazos que ves y se lavan las manos y la boca para purificarse.

EXIF: 60mm | F/9 | 1/160″ | ISO 800

EXIF: 52mm | F/5.6 | 1/30″ | ISO 3.200
Y aquí las vistas una vez dentro del recinto:

EXIF: 35mm | F/8 | 1/125″ | ISO 800
Allí mismo puedes comprar unas tablas de madera donde puedes escribir un mensaje y colgarlo alrededor de un gran árbol. El precio: 1.500 yenes… Todo para que esté colgado a lo sumo 1 semana, ya que el espacio es limitado y se reciben muchos visitantes. Aleyda echó un vistazo y todas las tablas colgadas eran muy recientes.

EXIF: 70mm | F/4.5 | 1/80″ | ISO 800
Se nos estaba yendo la luz, así que optamos por irnos al siguiente punto de nuestro recorrido.
Shibuya cross y Hachiko
Continuamos a pie disfrutando de todas y cada una de las cosas que veíamos por el camino. Vimos un grupo de fotógrafos de avanzada edad, todos con su chalequito, gorra y sus teleobjetivos. También vimos una tienda de bicis que nos dejó asombrados por la cantidad de bicicletas que tenían por todas partes (hasta colgando del techo). Era casi agobiante… ¿Te imaginas para elegir una?
EXIF: 70mm | F/5.6 | 1/125″ | ISO 1.600
Y finalmente llegamos al famoso cruce con nada más y nada menos que 5 pasos de cebra, el Shibuya cross (GPS 35,39.34N, 139,42.02E). La cantidad de gente que había era tremenda, y ya no se seguía tanto orden como nos tenía acostumbrada la ciudad. Había quién cruzaba por plena calzada, sin pasar por el paso de cebra. Si bien es cierto que la mayoría son turistas que van haciéndose fotos y tal.

EXIF: 15mm | F/5.6 | 1/80″ | ISO 400
Mi intención era ir a un punto elevado para poder apreciar mejor el hormiguero cruzando, pero antes aprovechamos que estábamos a pie de calle para ver la estatua de Hachiko (GPS 35,39.33N, 139,42.02E). La historia de este fiel perrete se hizo conocida a nivel mundial a raíz de la película protagonizada por Richard Gere. La estatua está ubicada cerca de la estación de Shibuya, donde cuenta la historia que Hachiko esperaba a que su amo (el profesor Ueno) volviera de trabajar.

EXIF: 30mm | F/3.2 | 1/100″ | ISO 3.200
Imposible pillar la estatua sola, la gente prácticamente se pegaba por hacerse una foto.
Para conseguir fotos desde un punto elevado había varias opciones:
- Starbucks: suele estar lleno, es importante ir con tiempo para conseguir un sitio junto a la ventana. Había visto fotos hechas desde allí y, aunque no estaban mal, aparecían en primer plano los semáforos. Además, no permite tener una vista muy elevada.
- Centro comercial: tiene una vista bastante frontal y no muy elevada, pero más libre de gente que Starbucks.
- Intentar acceder a un sitio que no fuese público.
Buscando información y haciendo mis planificaciones encontré desde dónde tenía que hacer la foto para tener la vista que yo quería, pero eso suponía escoger la tercera opción. Como buen españolito, lo intenté.
No pienses nada extremadamente raro, símplemente se trataba de llegar al hall de un restaurante ubicado en la última planta de un edificio. Sólo que no teníamos reserva para cenar.
Las vistas eran impresionantes con todas esas luces encendidas. Lo malo era que el cruce no se veía tan bien como esperaba, puesto que cuando apuntabas hacia abajo la propia repisa del hotel te tapaba una parte.

EXIF: 30mm | F/5 | 1/50″ | ISO 1.600
Sólo pude hacer un disparo, porque los camareros al oír que se abrían las puertas del ascensor vinieron a recepcionar a los «clientes». En ningún momento nos llamaron la atención ni nada, y estoy seguro de que hablando con ellos hasta nos hubiesen dejado tomar otra foto con más calma. Pero siendo la primera toma de contacto con el país todavía no conocíamos bien la amabilidad de los lugareños, así que nos fuimos por donde habíamos venido y nos despidieron sonrientes y con una reverencia de las suyas.
No me quise ir de esta parte de la ciudad sin intentar sacar algo más. Para ello fuimos al centro comercial y desde el paso elevado acristalado que cruza la carretera pude hacer un par de fotos.

EXIF: 55mm | F/5.6 | 1/40″ | ISO 800
Fin del día
Con esta guindita de emoción pusimos rumbo al hotel para dar por finalizado nuestro primer día en Japón.
Volvimos en tren, viviendo lo que es moverse en transporte público en hora punta. Se produjo la típica escena que todos hemos visto alguna vez en las noticias donde entran apretujados. A la hora de entrar ya no eran tan respetuosos como para dejar salir antes, etc. El orden que había reinado en esta ciudad durante el día parecía perder un poco sus reglas. Supongo que sería el miedo a quedarse sin poder volver a casa.
El día había sido corto pero intenso, lo poco que habíamos visto hasta el momento nos había gustado y prometía ser mejor en los días siguientes.
Aquí te dejo un resumen del recorrido que hicimos. Como ves el recorrido lo traemos bien pensado desde casa para optimizar el tiempo. Hicimos un recorrido desde el hotel enganchando todos los puntos de interés hacia el Sur.
En la próxima publicación visitaremos el Palacio Imperial de Tokyo, el Foro Internacional, la Torre de Tokyo, veremos atardecer desde la Torre Mori y mucho más. ¡Suscríbete y no te lo pierdas!
Índice
- Preparando una ruta de 2 semanas
- Tokyo: Shinjuku, Meiji y Shibuya
- Tokyo: del Palacio Imperial a la Torre Mori
- Tokyo: Bunkyo, Yanaka, Ueno y Senso-ji
- Tokyo: Chureito Pagoda y Rainbow Bridge
- Tokyo: Nikko, Rainbow Bridge y Tokyo Station
- Matsumoto
- La ruta Nakasendo: de Magome a Tsumago
- Kyoto: Fushimi Inari-taisha y Yasaka dori
- Kyoto (Arashiyama, templos y geishas)
- Hiroshima y Miyajima
- Osaka (excursión a Nara + Umeda Sky building)
- Osaka (barrios comerciales y el castillo)
Galería de fotos en Flickr: Japón
Extra: Estadísticas fotográficas del viaje a Japón

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