Comenzamos un nuevo día en Japón, esta vez más recuperados del jet lag y con las pilas cargadas. La idea para hoy era ver la zona Norte de la ciudad, y acabar viendo atardecer en el templo Senso-ji. ¡Vamos a por ello!
Bunkyo Civic Center
La primera visita que teníamos programada era el mirador gratuito del Bunkyo Civic Center (GPS 35,42.29N, 139,45.8E). Es un edificio gubernamental de oficinas, el cual tiene un mirador acristalado de «360º» en el piso 25 (a unos 105 m. de altura) . Pongo 360 entre comillas porque hay una parte que realmente no ves salvo que entres al restaurante.
Para llegar hasta el edificio pasamos por al lado del Tokyo Dome (un estadio de béisbol) y de un parque de atracciones muy original: está construido en medio de la ciudad con una montaña rusa que se mete dentro de un edificio.
A pesar de que el observatorio del Bunkyo está abierto de 9:00 a 20:30h acabamos llegando a las 10h. No teníamos prisa porque a las 9h el Sol en Japón ya está bien alto, así que las fotos iban a ser igual de malas. Si a eso le añades que tienes cristal de por medio y que está prohibido el uso de trípode… Además para mi gusto las vistas son mucho peores que en la Mori Tower por lo que ni me planteé ir al atardecer.
Decir que el ascenso es muy curioso, porque se hace con unos ascensores acristalados que dan al interior del edificio. Vas viendo en cada piso a los oficinistas trabajando en sus puestos a la vez que vas subiendo con una ligera sensación de vértigo.
Una vez arriba nos limitamos a recorrer el mirador circular para ver otras zonas de Tokyo desde las alturas. Por ejemplo, en esta foto puedes ver el parque de atracciones que te comentaba:

EXIF: 50mm | F/8 | 1/200″ | ISO 100
En esta otra se ven conjuntos de rascacielos como el Cocoon:

EXIF: 200mm | F/8 | 1/320″ | ISO 100
Cuando no hay nubes ni neblina (puro milagro) es posible pillar el Monte Fuji junto a estos edificios. Pero no íbamos a tener tanta suerte.
Por último, en esta aparece otro de los famosos miradores de la ciudad, el Skytree:

EXIF: 50mm | F/8 | 1/500″ | ISO 100
Si por lo que sea estás realmente interesado en hacer fotos desde aquí te recomiendo un teleobjetivo (70-200 o 70-300mm en Full Frame), ya que todo lo interesante de la ciudad se encuentra bastante lejos.
Hachiko en la Universidad
Después de nuestro breve vistazo desde el observatorio, nos encaminamos hacia el barrio de Yanaka, aunque antes hicimos una parada en la Universidad para ver otra de las estatuas de Hachiko (GPS 35,42.59N, 139,45.32E). Para mí esta es mucho más bonita porque aparece junto a su amo, el profesor Ueno, en un momento muy emotivo creando una bonita estampa. Además, al contrario de lo que pasaba en la de Shibuya, ¡no había nadie!

EXIF: 50mm | F/3.2 | 1/500″ | ISO 100
Yanaka y su cementerio
Yanaka es un barrio antiguo de Tokyo que data del periodo Edo (GPS 35,43.28N, 139,46.18E). Con varios templos, en su día era una zona donde acudían los habitantes de la ciudad a rezar. En la actualidad se ha convertido en una tranquila zona residencial que sigue conservando su esencia tradicional.
Pasear por sus calles es una auténtica gozada porque no están tan abarrotadas de turistas ni te encuentras en medio de una gran urbe, sino que guarda más parecido a las calles de lo que podría ser un pueblo. Las casas son bajitas y de construcción antigua, algunas con jardín. Las calles son bastante estrechas, y si levantas la vista también verás las típicas marañas de cables cruzándolas.
Impresionante fue ver a un cartero de la zona, montado en bici cargado con un armatoste detrás que era más grande que él, y subiendo una calle empinada. Tuvo que bajarse a mitad camino porque no podía con ella. Aunque llevase sobres o paquetes de poco peso, no quiero ni pensar la incomodidad de cargar con eso en una cuesta…
Finalmente llegamos al cementerio de Yanaka, y aunque suene tétrico fue una de las partes de la ciudad que más nos gustó. Las tumbas en el suelo una detrás de otra, con lápidas de estilo antiguo y escritura tradicional, te trasladan a un Japón feudal y aportan una atmósfera difícil de describir.

EXIF: 50mm | F/2 | 1/4.000″ | ISO 100
Así como entrar en España a un cementerio es algo deprimente y gris, aquí consiguen transmitir paz y belleza. No hay muros que delimiten dónde acaba o empieza el cementerio, sino que se fusiona armoniosamente con el entorno. Muestra de ello era que había un pequeño parque con niños de guardería jugando a apenas 2 metros de las tumbas. Se nota que culturalmente viven la muerte de una forma distinta. Para ellos es una alegría poder estar cerca de donde descansan sus ancestros, recordarlos y mostrarles sus respetos. Es como un lugar donde para su familia siguen estando vivos, más que un lugar que represente esa tristeza que siempre rodea a la muerte.

EXIF: 50mm | F/2.5 | 1/1.600″ | ISO 100
Algo que ayudó a crear atmósfera y a mejorar nuestra percepción del momento fueron sin duda los cerezos en pleno florecimiento. Es el hanami más bonito que pillamos en todo el viaje porque estaba en pleno esplendor, con pétalos blancos y rosáceos cayendo de los árboles al estilo de los dibujos manga.

EXIF: 50mm | F/8 | 1/250″ | ISO 100
Nos gustó tanto que nos quedamos un rato para descansar disfrutando de la calma del lugar. Después reanudamos la marcha para encaminarnos hacia el parque Ueno. Por el camino, una artista pintaba un cuadro para inmortalizar el hanami, el momento efímero que más les gusta a los japoneses.

EXIF: 50mm | F/2 | 1/3.200″ | ISO 100
Ueno park
Un paseíto después ya estábamos en el parque Ueno (GPS 35,42.51N, 139,46.27E). Ubicado en el barrio de Taitō, este parque de gran extensión alberga en su interior varios museos (de arte occidental, de ciencia y el museo nacional), el zoo, una sala de conciertos, un campo de béisbol, varias capillas y estautas, una charca… Como ves, puedes alargar tu visita todo lo que quieras. Los japoneses acuden en época de hanami a comer de picnic mientras toman el Sol.
Nosotros accedimos por la parte norte, pasando por una gran plaza donde nos íbamos cruzando con grupos de escolares que volvían a casa después de sus clases.

EXIF: 50mm | F/3.2 | 1/2.000″ | ISO 100
Más al Sur, casi al final del parque, llegamos al templo Kiyumizu Kannon-do. Lo que más nos llamó la atención fue un árbol cuyas ramas se habían enroscado formando un círculo que dejaba ver un mercadillo que había montado y parte del templo Benten-do.

EXIF: 50mm | F/9 | 1/30″ | ISO 100

EXIF: 50mm | F/9 | 1/160″ | ISO 100
Hasta allí fuimos para ver el ambiente más de cerca, con esos olores a comida de todo tipo entremezclados. Prácticamente todas las paradas del mercadillo eran de comida para llevar, ideal para coger algo y llevártelo al cesped a disfrutar tranquilamente.

EXIF: 50mm | F/2.8 | 1/1.250 | ISO 100
Akihabara
La siguiente parada fue el barrio tecnológico más conocido de Japón, el llamado Akihabara (GPS 35,42.8N, 139,46.27E). Si tienes pensado comprar productos electrónicos este es tu sitio. Tienen mil y una tiendas donde encontrarás seguro lo que necesitas. Como te guste mucho fisgonear ya puedes dedicarle como mínimo medio día a ir de tiendas.

EXIF: 50mm | F/4.5 | 1/13″ | ISO 100
Muchos comercios ofrecen Tax-free (te descuentan un 8%) y algunos de ellos dan un 5% extra si pagas con una tarjeta Visa. En total puedes ahorrar un 13%. El trámite del tax-free es sencillo: en la tienda te piden el pasaporte y te grapan unos tickets que te quitarán en la aduana del aeropuerto cuando vayas a salir del país. Vale, pero ¿qué tal el precio? Todo dependerá de cómo esté el tipo de cambio cuando vayas. En la fecha que viajamos el cambio estaba bastante mal para nosotros, concretamente a 115 ¥/€. Para que te hagas una idea, en esas condiciones y a pesar de los descuentos el precio no era ninguna ganga. Podía salir un pelín más barato, pero ¿vale la pena no tener garantía española por ahorrarse apenas un 2 o un 3%?
Algo distinto es el mercado de segunda mano. Hay tiendas donde puedes encontrar auténticas reliquias fotográficas a precios ridículos, tanto cámaras como lentes. Estoy hablando de cámaras de hace décadas, no de modelos actuales. Si tienes intención de buscar máquinas más modernas la recomendación es que vayas a una tienda que se llama Map Camera, que se encuentra en el barrio de Shinjuku. Nosotros fuimos en nuestro último día en Tokyo, por lo que te lo contaré más adelante.
Siguiendo con el animado barrio de Akihabara, aparte de las tiendas puedes encontrar muchos restaurantes, chicas patrocinando maid cafes en cada esquina, etc. Vale la pena darse una vuelta sólo por curiosidad, aunque mejor si puedes hacerlo cuando está anocheciendo ya que verás la típica estampa de miles carteles luminosos. Ese día lo visitamos con luz, pero volveríamos más adelante a verlo de noche.
Localizar comida para Aleyda fue un poco díficil, miramos mil restaurantes pero en todos la comida llevaba mezcla de carne o pescado. Al final nos acabamos metiendo en un restaurante cualquiera donde haces el pedido en una máquina, pagas y luego te sirven la comida en la mesa. Lo máximo a lo que pudo aspirar a comer eran platos de entrantes pequeñitos, uno de arroz blanco y otro con una bolita de patata y ensalada de col.
Después de la súper comida volvimos al parque Ueno a descansar un poco antes de ponernos en marcha hacia el templo Senso-ji.
Asahi Super Dry
Aprovechando que aún faltaba un buen rato para el atardecer, pasamos de largo el templo para llegar hasta el puente Azuma-bashi (GPS35,42.39N, 139,47.52E) para ver la escultura cuanto menos curiosa del edificio Asahi beer hall. La Flamme d’Or (llama dorada) fue puesta justo encima del edificio como símbolo de la cerveza Asahi.

EXIF: 50mm | F/8 | 1/400″ | ISO 100
Dejémonos de tonterías, los propios japoneses lo llaman «la mierda dorada», y llamarnos malpensados pero a nosotros nos parecía más bien un gran espermatozoide.
Senso-ji Temple
Se notaba que estábamos cerca del templo (GPS 35,42.50N, 139,7.48E) porque veíamos a un montón de mujeres con kimonos. Descubrimos que todas esas mujeres tan monas y arregladas que salen en las fotos espectaculares que vemos por internet son una farsa. No es que trabajen para el templo y vayan vestidas así ni nada por el estilo, es que se alquilan los trajes aposta para hacerse fotos. Puro postureo…

EXIF: 145mm | F/4 | 1/160″ | ISO 100

EXIF: 200mm | F/2.8 | 1/200″ | ISO 100
En la entrada nos recibió la gran puerta Hozomon, con su color rojo intenso y el gran farol central. Llegados a este punto… frustración del día. Estaban restaurando la pagoda de 5 pisos que queda a mano izquierda de la gran puerta, y se encontraba totalmente cubierta. Era una de las fotos que llevaba en mente y no iba a quedar como esperaba…

EXIF: 17mm | F/8 | 1/160″ | ISO 100 (bracketing 3 tomas con trípode)

EXIF: 19mm | F/8 | 1/30″ | ISO 1.600
A izquierda y derecha tiene dos estatuas guardianas con unas miradas que asustarían al mismísimo Chuck Norris.

EXIF: 50mm | F/4 | 1/80″ | ISO 3.200
Cruzamos la puerta para dirigirnos al templo principal pasando por la fuente de ablución, una zona de quema de inciensos y otras tiendas con artículos del propio templo. Esta es una foto del interior y otra con las vistas desde la puerta:

EXIF: 15mm | F/4 | 1/50″ | ISO 800 (bracketing 2 tomas)

EXIF: 15mm | F/4 | 1/3.200″ | ISO 800
Para hacer tiempo hasta la hora azul, dimos una vuelta por los jardines viendo sus distintas estatuas.

EXIF: 30mm | F/8 | 1/100″ | ISO 200

EXIF: 16mm | F/8 | 1/160″ | ISO 100 (bracketing 2 tomas)
Finalmente llegó el momento mágico en el que las luces amarillas y el rojo del templo contrastan con el azul eléctrico del cielo. Me tocó buscar ángulos distintos a los que llevaba pensados, pero no quedaba otra que improvisar…
EXIF: 15mm | F/9 | 1/5″ | ISO 100 (con trípode, 8 tomas para borrar gente + 1 toma a -2EV para controlar altas luces)
EXIF: 15mm | F/9 | 1/1.3″ | ISO 100 (con trípode, 5 tomas para borrar gente + 1 toma a -2EV para controlar altas luces)

EXIF: 30mm | F/9 | 3″ | ISO 100 (con trípode, 3 tomas para borrar gente + 1 toma a -2EV para controlar altas luces)
Vuelta al hotel
Nos esperaba otro buen pateo andando hasta la estación de Ueno.

EXIF: 50mm | F/8 | 1/30″ | ISO 400
Por el camino paramos a cenar en un mini-restaurante de barrio que sorprendentemente nos gustó más de lo previsto. Era como el típico bar en España donde se juntan los de siempre y no tienen más clientela que esa. Se notaba que no estaban acostumbrados a recibir turistas, nos miraban muy raro aunque sin llegar a ser maleducados. El caso es que aquí comimos sintiéndonos auténticos japoneses por muy poco dinero. ¡Todo un acierto para poner la guinda al día!
Esta fue la ruta que hicimos:

Aunque usamos el tren para volver desde Akihabara a la estación de Ueno dimos un buen pateo. Un total de 23km según mi pulsera de actividad. En esta ocasión, si hubiésemos querido andar menos nos habría venido bien algún medio de transporte que nos acercase al templo Senso-ji, porque con el Japan Rail no hay combinación.
Y esto es todo por ahora, en la próxima publicación os llevaremos a la famosa pagoda de Chureito, visitando a la vuelta el Rainbow Bridge.
Índice
- Preparando una ruta de 2 semanas
- Tokyo: Shinjuku, Meiji y Shibuya
- Tokyo: del Palacio Imperial a la Torre Mori
- Tokyo: Bunkyo, Yanaka, Ueno y Senso-ji
- Tokyo: Chureito Pagoda y Rainbow Bridge
- Tokyo: Nikko, Rainbow Bridge y Tokyo Station
- Matsumoto
- La ruta Nakasendo: de Magome a Tsumago
- Kyoto: Fushimi Inari-taisha y Yasaka dori
- Kyoto (Arashiyama, templos y geishas)
- Hiroshima y Miyajima
- Osaka (excursión a Nara + Umeda Sky building)
- Osaka (barrios comerciales y el castillo)
Galería de fotos en Flickr: Japón
Extra: Estadísticas fotográficas del viaje a Japón
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