Hay que ver cómo las circunstancias de la vida te van cambiando y, sin darte cuenta, te van llevando por caminos que antes no te seducían… Pasa con todo, y la fotografía no iba a ser menos.
Últimamente he pensado en ello mucho y quería compartir contigo mis reflexiones y experiencias. Como podrás adivinar, este va a ser un post más íntimo, no vamos a hablar de técnica ni de retoque o cacharros.
Inicios viajeros y paisajísticos
Casi todo el mundo cuando empieza a hacer fotos prueba todos los palos hasta que encuentra una disciplina por la que se siente más atraído y se centra en ella. Ese no fue mi caso.
Desde que empecé tuve claro lo que me gustaba: los viajes y paisajes, en especial amaneceres y atardeceres, con alguna Vía Láctea por medio. Esa es la faceta por la que seguramente me conocerás, ya que además es la única que comparto públicamente en el blog y en redes sociales.

Recorrimos países desde el salvaje oeste de Estados Unidos a un país oriental puntero como es Japón, pasando por otros más pobres como Myanmar. Precisamente el viaje a Indonesia me hizo abrir este blog. ¿Por qué no compartir toda esa información de viaje que tanto me había costado recolectar para que otros lo tuvieran más fácil? Sobre todo si también querían tomar fotos.

Como en verano solíamos viajar por España, también empecé a hablar de destinos nacionales. Puedes encontrar por ejemplo artículos sobre Galicia, Asturias o Cantabria.

Y ya puestos… ¿por qué no contarte lo que sabía de localizaciones más cercanas? Así empecé a hablarte de lugares como el Castillo de Montesa, la Cova dels Arcs o las Hoces del Cabriel.

Por supuesto, en todo ese tiempo también hice fotos «testimonio» para el recuerdo, como cualquier persona. Momentos familiares, excursiones… lo típico. Menos selfies, a eso sigo sin pillarle el punto.
Siempre he sentido fascinación por la capacidad que tiene la cámara de detener el tiempo y que todo quede estático para que los años no pasen. Aun así, lo de fotografiar gente no iba más allá de eso. ¿Retratos? ¿Yo? ¿Estamos locos o qué? «A mí dame un buen paisaje y déjate de rollos».
Hasta que vino él. Dispuesto a revolucionarlo todo. El bebé jefazo: mi hijo.
AFICIONÁNDOME AL RETRATO
Ser padre fue el mayor cambio en mi relación con la fotografía. Como les pasa a todos realmente. En mi caso se vio acentuado porque soy una persona nostálgica consciente de lo rápido que pasa el tiempo. Y ese tiempo no vuelve.
Así que desde antes de que naciera mi hijo ya me puse manos a la obra para fabricar recuerdos. Porque son fotos que año tras año se revalorizan más que el oro para una familia.


Sí. Teníamos que amortizar el vestidito de Aliexpress 😂 Y no, no tenía ni idea todavía de retratos.

Al principio me limitaba a integrar personas en un paisaje, y poco a poco fui dándole un estilo más retratero. Pero eso ya son fotos personales que no publico. Lo que me interesa compartir contigo es el proceso y no el resultado.

Viniendo del paisaje, una de las cosas que más cambia es la creación de la escena. Me explico.
Cuando te enfrentas a un paisaje el escenario te viene dado. Puedes componer con los elementos (las rocas, las montañas, el sol), las líneas generan unas olas o el movimiento de las nubes… Puedes recolocar alguna hoja suelta o una piedra, quitar ramas de un camino, usar filtros ND para suavizar texturas, pero normalmente no pones tú los elementos ni tienes control sobre ellos. En cambio, cuando trabajas con personas hay muchos factores que puedes controlar y que debes elegir bien.
¿Luz natural o artificial? ¿Continua o flash? ¿Qué modificador? El vestuario, el fondo, los colores, las poses… Resulta desbordante para alguien que viene de fotografiar «lo que hay».
No nos olvidemos de las mascotas, que también son parte de la familia y lo considero retrato 😊

Sin duda el cambio de registro supone todo un reto. Horas de aprendizaje a base de libros, vídeos, blogs, observar fotos… tal cual hice con el paisaje. Lo bueno es que lo que aprendes de una disciplina lo puedes aplicar en otra.
De oca en oca y LIGHTPAINTING porque me toca
Si al día ya le faltaban horas para aprender todo lo que quería…
En el cole de mi hijo hicieron un concurso cuyo tema era «realidad o ficción». Al verlo me paré a pensar «con ese tema ¿qué harías?». El tema es tan amplio y a la vez tan difuso que puedes hacer mil cosas que estén bien, pero mil otras que estén mal.
El tener que darle vueltas al coco me enganchó, de modo que decidí presentarme más por un reto personal que por ganar. De hecho no gané, pero estuve entretenido un tiempo y aprendí mucho por el camino.
La primera idea que me vino a la cabeza fue jugar con un muñeco astronauta de mi hijo:

Puse la pantalla del iMac de fondo y abrí una foto que había preparado previamente de una superficie lunar con el planeta Tierra de fondo. Le añadí luz con un foco LED cálido desde la izquierda con un octabox de 80cm y un nido de abeja. La idea era simular el Sol reflejándose en el casco del astronauta.
Buscando algo diferente, cambié de ángulo para que la Tierra fuese la que se reflejaba en el astronauta, y de fondo puse luces led navideñas para «simular» estrellas:

A falta de algo mejor podía ser una opción, pero no me terminaba de convencer por ser todo muy «artificial». Así que seguí dándole vueltas al coco. Es lo que te decía antes en cuanto al retrato: tienes que generar tú una escena completa, decidir qué sale y qué no, qué historia cuentas…
Con eso de tener varias herramientas para iluminar, entre ellas un foco LED RGB, empecé a jugar en casa para practicar y ver si se me ocurría algo. Así fue como hice mi primer intento de lightpainting con un bodegón navideño:

El efecto del cielo es un intento de imitar fuego con linterna y fibra óptica, pero me salían churros.
Lo que saqué en claro de esta prueba fue:
- Tío, tienes que practicar. Mucho.
- El lightpainting me iba a dar la posibilidad de crear cosas con luz, y eso iba a cuadrar con el tema del concurso ya que combinaría en cierto modo la realidad con la ficción.
Sin quererlo, a dos días de finalizar el plazo del concurso, se gestó una idea en mi cabeza. Costó muchos intentos, pero finalmente salió. La titulé «Lectura: la llama de la imaginación«:

Aunque parece simple, la ejecución fue bastante complicada por la fusión de luces y porque un niño de 3 años no tiene paciencia ni puedes dirigirlo como quieres.
Como decía antes, los conocimientos tienen un «efecto arrastre». En este caso, pude aplicar todo lo que había aprendido de iluminación de retrato y sumarlo a lo recién aprendido del lightpainting.
Entrando en modo buho
¿Se acabó entonces lo de viajar y hacer paisajes? ¡Para nada! Seguimos viajando, aunque de un modo más pausado, sin ambiciones sobre cuántas cosas tenemos que ver cada día. Se hace lo que se puede y punto. Y con las fotos lo mismo: sigues, pero no al ritmo de antes.
Tanto en los viajes como en el día a día puedes faltar de vez en cuando (¡faltaba más!), pero no estar constantemente haciendo otra marcha. Ser un padre ausente no entra en mis planes, aunque entiendo que cada uno tiene sus prioridades. ¿Cómo hacerlo entonces? Muy fácil.
Siempre he sido defensor de planificar las fotos, sobre todo cuando viajas. Y ahora se ha vuelto crucial. Si sabes qué hay cerca para fotografiar y cuándo es mejor hacerlo, es mucho más fácil buscar un hueco: te escapas, haces la foto y vuelves corriendo.
Otro consejo medir la probabilidad de éxito, entre otras cosas con la meteorología. Si tienes una ubicación ideal para un amanecer colorido pero la previsión es de estar súper tapado (o totalmente despejado), mejor guarda la bala para otra ocasión.

La foto que ves está hecha en Xilxes (Castellón), y es una de las localizaciones de las que también te hablé en un post. Estuve vigilando el tiempo varios días y fui cuando se dieron unas condiciones favorables.
Finalmente, tienes la opción más fácil: quitarte horas de sueño y salir mientras todos duermen (eso consume sólo media bala 😉). Por eso en los últimos años he entrado en modo «buho», haciendo muchas más nocturnas que antes: Vía Láctea, circumpolares, iniciándome en el cielo profundo… y en breve seguro que también haré algo de lightpainting.



De esta foto te dejo la publicación en Instagram donde añadí un time-lapse con todo el proceso. Y si no me seguías… ¡a qué esperas! 😜

Así es como trato de buscar un equilibrio entre mi pasión y la vida familiar. Porque fotografiar paisajes y estar en la naturaleza me encanta, pero no quiero perderme estas etapas infantiles que duran menos que un suspiro.
Conclusiones de abuelo cebolleta
Lo que he aprendido en estos últimos años te lo voy a resumir en unos pocos consejos.
Adáptate. Sea cual sea tu circunstancia, no pierdas el tiempo lamentándote pensando en lo que no puedes hacer y céntrate en lo que sí tienes al alcance. Ok, es más fácil decirlo que hacerlo (todavía me pongo de mal humor cuando veo un candilazo y no puedo salir a hacer fotos 😅). Pero hay que intentar tomárselo de otro modo.
Por ejemplo, hace poco íbamos a salir un grupo para una puesta de sol pero daban despejado. ¡No pasa nada! Quedamos de noche y si está raso podemos hacer startrails o darle caña al tracker. ¿Que se nubla? Pues hacemos algo de lightpainting.
Planifica. Gasta balas sólo cuando la ocasión lo merezca. Si además buscas huecos en los que no interrumpas la marcha en casa tendrás más munición disponible 😉 Es crucial para no quemar a la familia y que puedas salir más a menudo a ampliar tu porfolio.
Aprende. Salir de tu zona de confort siempre es enriquecedor. En el caso de la fotografía aprenderás por el camino técnicas nuevas y entenderás la luz de una manera más completa. Todo suma, lo que aprendas podrás aplicarlo luego a otras disciplinas.
Disfruta. He llegado a un punto en que me siento feliz estando cámara en mano, da igual el tipo de foto que tenga que hacer. Cuando estoy en la naturaleza disfruto de los olores, la calma o las vistas que me ofrecen una buena puesta de sol o un cielo estrellado. Cuando he de crear una escena me lo paso muy bien tanto imaginando como ejecutando la idea.
Espero que la experiencia que he compartido contigo en este post te resulte enriquecedora. Quizás algún día pases por estas situaciones, o quizás ya lo hayas hecho y te ves reflejado. Si es así espero que me cuentes si tienes algún otro consejo que podamos aplicar 😃
Keep on moving!
4 Comments
Esa es la parte que no entiendo de muchos fotógrafos, se centran en una disciplina, encuentran cierto éxito en ello y no paran de repetirse, cuando miras sus fotos parecen todas iguales (desde la óptica de otro fotógrafo) y como tú dices les cuesta salir de su zona de confort, como si tuviesen miedo de entrar en un terreno poco explorado y dejar de recibir Likes, siendo esta hermosa profesión tan variada nunca se para de aprender, un abrazo
Hola Gustavo!
Yo entiendo la necesidad de encasillarse en algunas circunstancias. Para un profesional es importante especializarse, destacar en lo suyo tratando de ser lo mejor posible y, sobre todo, que cuando alguien piense en él se le asocie con un tipo de trabajo concreto. También cuando alguien está empezando, centrarse en una única temática le permite avanzar más rápido que si pretende abarcar demasiado.
Para el resto, pues oye, cada cual que disfrute como quiera, pero abrir el abanico a mí me ha dado muchas satisfacciones como fotógrafo de afición. Por un lado para aprender cosas nuevas y no quedarse estancado haciendo repetitivamente las mismas fotos como bien dices. Y por otro por simple diversión 😊
Un abrazote
Hola Jorge. Ha ce tiempo que pasé por esa etapa familiar ( te comprendo!! ) Me apasiona como a ti las nocturnas en toda su gama. También me aficioné en otro temas fotográficos . Hace unos meses estuve
en la isla de la Palma,(después de la erupción) los cinco días que estuve allí no paró de llover, así, que
recurrí al Timelapse, con el mar de nubes , que se da muy bien por allí.
También pienso que hay que tocar otras disciplinas, y no repetir siempre lo mismo.
Un abrazo para ti y tu mujer, y otro para el pequeñín, que estará guapísimo!!
Hombre Antonio, muchas gracias!! Se lo daré de tu parte.
El que comentas es un ejemplo buenísimo. En vez de pasar los días de vacaciones de mal humor supiste sacar partido a la situación con una técnica que destaca ese movimiento de nubes por el cielo.
Un abrazote!