¿Sabes esa interminable lista de sitios cercanos interesantes que como los tienes cerca siempre dejas la visita para más adelante? Pues la localización que te voy a enseñar hoy es uno de esos casos. He pasado muchos veranos en el pueblo de al lado, e incluso tengo familia allí. Sin embargo, apenas he visitado el Santuario de la Cueva Santa un par de veces en mi vida. De hecho, lo que me hizo volver hace poco fue un conjunto de estatuas que no sabía ni que existían. Despertaron mi interés porque están ubicadas en lo alto de una montaña y podían ser «modelos» perfectas para una sesión de Vía Láctea, evitándome quejas por sueño, hambre o cansancio (vaya mal rollo si llegaran a quejarse… 😱).
Cómo llegar al santuario
Para que te ubiques, la Cueva Santa se encuentra en una de las cimas más altas de la Sierra Calderona (811 metros de altitud, tampoco hablamos de Pirineos), en la provincia de Castellón. Para llegar hasta ella hemos de pasar de largo la población de Altura en dirección a Alcublas por una carretera de unos 12 km que nos llevará hasta el parking. Cuidado porque hay curvas cerradas y algunos tramos estrechos. La carretera es de dos sentidos, y aunque caben dos coches más vale extremar precauciones si no te conoces el camino, más que nada porque el precipicio que hay es importante. Al santuario se le atribuyen muchos milagros pero salvar una caída de esa magnitud sería algo más que un milagro…
Despacito y con buena letra llegaremos al parking (gratuito pero escaso), y poco más allá tendremos la entrada al santuario (GPS 39.842827, -0.614138).
Visitando el santuario
El acceso al santuario es gratuito, tan sólo hemos de tener en cuenta el horario de apertura:
- Lunes: cerrado
- Martes a Viernes: 10:00 a 13:30h y 15:30 a 18:30h
- Sábados, Domingos y Festivos: 10:00 a 14:00h y 16:00 a 18:00h
Por si acaso cambiasen, te dejo el enlace a la web oficial.
Ahora sí, accedemos por la puerta de entrada y veremos a mano izquierda las escaleras para descender por la gruta hacia el santuario.

A medida que nos adentramos en la cueva aumenta la sensación de estar en una peli de Indiana Jones en busca de una reliquia. Tuvimos la suerte de que al ser un domingo cuando estaban apunto de cerrar ya no había nadie.

Ver la capilla encajonada entre paredes de roca impacta bastante. Si nos acercamos hasta ella veremos en el altar a la Virgen de la Cueva que da origen a la famosa canción infantil.

Originalmente, esta cueva de 20 metros de profundidad fue un refugio de pastores. Según cuenta la leyenda (no podía faltar una leyenda en un sito así), un pastor que pasó allí la noche dejó una escondida una imagen de la Virgen. Un siglo más tarde, el 1516 d.C., la Virgen se le apareció a otro pastor que pernoctaba y le indicó dónde se encontraba la imagen. Curiosamente, esta estatua de apenas 20 cm de alto no se deterioró a pesar de la humedad, mientras que otros elementos de hierro y madera sí lo hicieron.
Por desgracia, los actos vandálicos tampoco pueden faltar. En el año 2011 robaron tanto la recaudación como la imagen de la Virgen (aunque era una copia de 1940). Y como verás en breves, en los calvarios también hicieron estragos…
El Calvario de la Cueva Santa
Conforme salimos del santuario tomamos la senda a mano derecha, que sube zigzagueante hacia lo alto de la montaña. A veces el camino está ligeramente tapado por maleza y no se ve muy claro, pero orientarse es fácil ya que tu objetivo es subir a lo más alto. Apenas hay que andar 1 km, pero la cuesta tiene un tramo con bastante pendiente y la mitad del camino es por un camino pedregoso. No hace falta ser una cabra montesa ni tener una condición física excepcional para llegar a las estatuas, si el deporte no es lo tuyo basta con tomarte la subida con calma ya que es poca la distancia que hay que recorrer. Eso sí, no es un camino que recomendaría hacer a quien vaya con muletas o en silla de ruedas.
En fin, siguiendo con el paseo habrá un momento en el que llegaremos a una zona despejada de árboles y vegetación, y empezaremos a ver cruces a los lados del camino. Si ves esto, vas bien 😉

Y finalmente llegaremos hasta las primeras estatuas (GPS 39.840415, -0.615014). Es una lástima lo que te comentaba del vandalismo. Hay figuras sin brazos, otras sin cara, y alguna hecha añicos…

El caso es que allí estábamos, por fin frente a las estatuas. Esta primera visita era de «prospección», para conocer el terreno y ver si las figuras estaban bien colocadas para encuadrar la Vía Láctea. Movil, PhotoPills y… ¡a calcular! Lo mejor de todo es poder comprobarlo con la realidad aumentada.


Dado que hay espacio suficiente para moverse, hay múltiples posibilidades de sacar la Vía Láctea jugando con el encuadre y los distintos monumentos. Estábamos a inicios de febrero y la idea era ir entre mayo y julio. Con lo que no contábamos era con el maldito Coronavirus… La planificación quedó en el olvido hasta que nos dieron libertad de movimiento.
Cazando la Vía Láctea
El 15 de junio de 2020 la Comunidad Valenciana pasa a fase 3 y se abrió la posibilidad de viajar entre provincias. ¡Y al siguiente finde teníamos la Vía Láctea en pleno esplendor!
Antes de lanzarnos a la aventura, había otra incógnita que me preocupaba: la contaminación lumínica. Lo primero fue comprobar el mapa. La localización está en un área muy oscura y encima se encuentra a bastante altitud con respecto a los alrededores. Hasta ahí bien, peeero… también hay que tener en cuenta la contaminación que haya hacia donde vaya a estar la Vía Láctea, en nuestro caso en dirección sur y sur-este. Ahí sí que teníamos un problema, pues teníamos el candilazo (y no de los que nos gustan a los fotógrafos) de Valencia capital relativamente cerca. ¿Conseguiríamos verla bien entonces?
La única forma de evitarnos kilómetros en balde era indagar por las redes sociales. Así es como di con el perfil de Flickr de Manuel Járrega, un fotógrafo de la zona que además ha resultado ser familiar indirecto mío. ¡Casualidades de la vida! El caso es que tenía muchas fotos de allí, sobre todo nocturnas, y esta foto me sirvió para hacerme una idea. Hay contaminación pero deja ver la Vía Láctea. ¡Ya teníamos plan! Después de tantos meses sin hacer marcha normal ya apetecía salir un poco.
Nos juntamos un pequeño grupito: Daniela Zucotti, Javi Damiá y su mujer Araceli, Jose Serrano y yo. No podíamos ser muchos, por un lado por precaución por el CoVid-19 y por otro para coordinar mejor la iluminación de las estatuas. Por supuesto, fuimos con tiempo para no llegar a oscuras y para revisar posibles encuadres. Estas son algunas fotos que hicimos mientras esperábamos la Via Láctea.


¿Ves las nubes que cubren las montañas en la primera foto? En cuanto se fue la luz nos cubrieron por completo. Las cámaras, los trípodes… todo mojado por la humedad. A penas podíamos ver a unos metros de distancia. Ya dábamos por perdida la noche cuando, mientras engullíamos los bocatas, Araceli nos dijo «¡Mirad! ¡Ahí se ve una estrella!». Una nos sabía a nada, pero era buena señal. Tal y como vino, la niebla se fue y poco a poco el cielo se llenó de puntitos brillantes (nuestros ojos no tienen hot pixels, así que eran estrellas). Ahí empezó nuestro trabajo en equipo para iluminar los monumentos e ir haciendo pruebas.

Para iluminar esta escena usamos:
- Un flash con paraguas translúcido a la derecha de las cámaras, que es el que aporta la iluminación general de la escena
- Un flash con gel rojo y un cono o snoot para iluminar las cruces de los «pecadores»
- Una linterna cálida para darle iluminación extra al Cristo
Esta fue la buena tras varios intentos, tratando de no matarnos por el camino, ya que los flashazos en rojo se dieron estando abajo de las cruces.
Como nos íbamos de nocturnas, opté por el Samyang 12mm f/2 que tengo para Fuji (aquí puedes ver la comparativa que hice con el Fujinon 10-24mm) y también el Fujinon 16-55mm para otro tipo de encuadres más cerrados. Tras esta sesión sigo opinando lo mismo que en la comparativa. El modesto Samyang rinde muy bien a f/4-f/8, más allá decae un poco, y a grandes aberturas es blando especialmente en las esquinas. A f/2.8 los resultados son decentes en nocturnas, tal y como puedes ver en la foto de la Vía Láctea:

Qué decir de la salida. Creo que hablo en nombre de todos cuando digo que lo pasamos genial. Fueron unas horas de disfrute en la naturaleza (¡cuánto lo echábamos de menos con tanto confinamiento!), de charla fotográfica entre colegas, compañerismo, trabajo en equipo y, por supuesto, de sacar fotos sin parar. No será la última, desde luego.
El rendimiento de Fuji en nocturnas
Otro de los motivos para salir de fotos era la posibilidad de probar mi equipo Fuji en nocturnas, ya que he recibido muchas preguntas al respecto pero yo soy más de roncar por la noche… Así que he podido poner a prueba la vieja X-T2. Recordemos que con la salida de la X-T4 ya hay dos modelos más nuevos en el mercado, que tienen poco cambio a nivel de sensor, aunque sí hay una diferencia importante en nocturnas: que sus sensores son retroiluminados (deberían rendir mejor a ISO alto).
Después de trastear los RAW de la salida puedo decir que los resultados en esta ocasión han sido aceptables. Comparándolo con archivos de mi antigua D750 (Full Frame) los veo a la par. Lo suyo sería comparar cámara con cámara en el mismo momento, mismas condiciones y configuración de cámara. Como pegas para Fuji en nocturnas:
- Tener en cuenta que el sensor subexpone más que otras cámaras, por lo que necesita más ISO, una abertura mayor o más tiempo de exposición que otras cámaras. Quedó en evidencia cuando hice las pruebas al pasarme a Fuji. En condiciones normales apenas tiene trascendencia, pero en fotos de este tipo puede significar que hayas de usar ISO 5000 en vez de ISO 3200, por ejemplo.
- No existe un objetivo excelente para nocturnas, salvo el grande y pesado Fujinon 8-16mm f/2.8. El Samyang 12mm te saca del paso por los poco más de 200€ que cuesta de segunda mano, pero no es de lo mejor. El Laowa 9mm f/2.8 es, por lo que dicen, menos nítido que el Samyang. Quizás si sacasen un Fujinon 10mm f/2 sería la bomba. Pero de momento no hay nada en catálogo que sea ideal para «noctógrafos».
Por ahora es todo lo que puedo decir sobre Fuji y las nocturnas. Los resultados son más que usables, y si haces nocturnas de forma ocasional no merece la pena ir a por un sensor más grande. Ahora bien, si quieres el máximo rendimiento seguramente con una Full Frame tendrás un pasito extra. No quiero hablar más porque no me gusta sacar conjeturas teóricas. Me gusta verlo con ejemplos. Espero poder decirte pronto cuánta diferencia hay exactamente, ya que mi idea es hacer una comparativa con una Sony A7 III o A7R III en breves.
Hasta aquí el artículo de hoy. Espero que te haya gustado. Ahora ya sabes otra localización más donde hacer fotos memorables.
10 Comments
Buenas tardes
Me encantaria poder asistir pero por problemas de mobilidad me es imposible participar
Saludos
Buenas tardes Antonio,
Este artículo habla sobre una quedada que hicimos ya hace un par de semanas. De todos modos, más adelante trataré de organizar algo abierto para que los que queráis os podáis apuntar, y trataré de que sea un recorrido fácil apto para todo el mundo. Espero de todos modos que disfrutes de la lectura y te haga viajar «digitalmente».
Un abrazo y cuídate.
Preciosas las fotos!! Y el sitio para hacer nocturnas, una pasada, ya me gustaría estar ahí y disfrutar del sitio.
Un abrazo Jorge.
Muchas gracias Antonio!! Ya sabes, si te animas a venir por aquí te llevo.
Un abrazo y a cuidarse 😉
Tus fotos muy bonitas, he estado una vez y no pude contemplar el paisaje exterior ya que llovía pero no descarto volver a ir otro día.
Muy cerca esta Segorbe, con su todos los vestigios históricos de todas las culturas que por allí han pasado y también Navajas con el salto de la novia como atracción mas fotográfica.
El interior del santuario es de película como bien dices.
Muchas gracias Jordi, me alegra que te gusten! Por la zona hay bastantes cosas para ver, la verdad. A medida que vaya re-visitándolas y sacando fotos iré colgando más cosillas.
Un abrazo
Me ha gustado mucho este report. Como otros con detalles e ilustrativo. Para los que se muevan por la zona una gozada. Saludos cordiales.
J.R.
Me alegro JuanRa! Espero verte por aquí algún día y que disfrutes de esta y otras tantas localizaciones 😉
Un abrazo
Una pregunta Jorge si me permites… ¿Estas fotos luego las editas con LR o C1? Soy poseedor también de una X-T2 y me pica la curiosidad por saber que opinión te merece la próxima comparativa entre tú Fuji y esos referentes actuales en lo que respecta al rango dinámico y capacitación de sombras…
¡Te sigo leyendo! Enhorabuena por tu Blog 👍
Iñaki
Hola Iñaki, ¡muchas gracias por tus palabras!
Las fotos de Fuji las revelo siempre con Capture One para sacarles el máximo jugo, luego sigo el procesado con Photoshop y los filtros Luminar. Antiguamente con Nikon sí que revelaba con LR.
A ver si pronto puedo quedar con alguien que tenga una A7III o similar y puedo hacer una comparativa como toca, de momento toda opinión es más teórica que otra cosa. El tema del rango dinámico a plena luz del día no creo que marque una diferencia suficiente como para que se note y merezca la pena invertir en un sistema más grande y caro. Puede que tengan un punto más de rango dinámico, pero en la práctica ese extra que te dan seguramente no sea suficiente para cubrir una escena muy contrastada e igualmente te toque hacer bracketing o usar filtros degradados para equilibrar la luz. También influye mucho el perfil de cámara que hayas elegido, si tienes puesto los perfiles Provia, Velvia o Astia, la foto será muy resultona y está prácticamente cocinada en cámara, pero son perfiles muy contrastados y saturados, y reducen todavía más el rango dinámico. Lo suyo para sacar la máxima información y estirar el rango dinámico es usar uno más suave como Pro. Neg. Hi, Eterna o alguno propio de Capture One.
En nocturnas como las que comento de astrofotografía ya entramos en otro terreno porque no estamos disparando a ISO base, y a medida que aumentamos ISO se reduce el detalle, el rango dinámico y aumenta el ruido. Son fotos extremas que no todo el mundo va a hacer, poniendo al límite a la cámara (gran abertura, ISO alto y exposición larga). Ahí es donde realmente quiero ver cuánta diferencia hay, porque debe haberla, pero ¿cuánta? Esa es la cuestión 😉
¡Un abrazo!