Con el eclipse del próximo 12 de agosto en el horizonte, llevo tiempo buscando la forma más eficiente de afrontar un evento así. Quienes hacéis astrofotografía sabéis que el equipo puede ser pesado y el montaje, lento. Por eso me decidí a probar el telescopio inteligente Dwarf 3, una herramienta que promete simplificar enormemente la fotografía solar.
La marca me lo ha prestado unos meses para ponerlo a prueba. Quiero analizar qué ventajas e inconvenientes tiene. ¿Puede un dispositivo tan pequeño competir con un equipo tradicional mucho más grande y caro?
En esta primera prueba voy a ver qué tal funciona para fotografiar el sol, ya que muchos de vosotros todavía no tenéis claro qué equipo usar en el eclipse.
Pero el Dwarf 3 vale para muchas más cosas, te cuento exactamente qué es y qué se puede hacer con él.
¿Qué es el Dwarf 3?
El Dwarf 3 es un telescopio inteligente ultra-portátil diseñado para hacer las cosas de manera rápida y fácil: cualquiera puede hacer astrofotografía sin complicarse la vida con equipos tradicionales.
Es un todo en uno, ya que incorpora todas estas funciones en sus 1,3 kg de peso:
- Cámara con 2 focales, 45mm y 737mm
- Montura ecuatorial (strar-tracker) para fotografiar el cielo.
- Tiene GoTo, se dirige automáticamente al objeto celeste que le digas y empieza a hacerle seguimiento. Sin que alinees con la polar, lo hace todo solo.
- Incluye filtro solar, que son como unas gafas de sol que cubren las dos lentes.
- Incorpora una rueda de filtros:
- VIS: para banda ancha.
- Astro: anticontaminación lumínica para hacer fotos desde la ciudad.
- Duo-band: banda estrecha.
- Otras funciones:
- Foto diurna de paisaje y de fauna
- Panorámicas
- Time-lapses
- Ordenador: programa las fotos que quieres hacer, apila automáticamente y las procesa. Cuando acaba la toma de fotos, si quieres, puedes editar la toma final a tu gusto desde el móvil. O si te gusta tener total control, luego puedes pasar al ordenador los archivos RAW (llamados FITS) para editarlos en el programa que más te guste, como Siril o PixInsight.
- Memoria interna de 128 GB para guardar tanto los archivos originales (formato FITS) como el procesado.
- Súper portable: pesa 1,3 kg y mide 22,3 x 13,1 x 7,4 cm.
El funcionamiento es tan sencillo como:
- Poner el telescopio en una superficie plana (da igual si es un trípode o encima de una mesa bien nivelada)
- Abre la app en tu móvil y conéctate al telescopio
- Elige el objeto celeste y ¡a disparar!
El peso y el espacio: la primera gran victoria
Lo primero que he hecho ha sido comparar cara a cara mi equipo habitual para este tipo de fotos con el Dwarf 3.

En la foto veis mi equipo habitual:
- A la izquierda una Sony A6400 con el teleobjetivo Sony 200-600mm.
- Justo al lado la mochila con la montura ecuatorial Skywatcher Star Adventurer GTI con sus contrapesos, pilas y demás accesorios.
- Debajo está el trípode Vanguard Alta Pro 3X.
- El peso de todo esto son 12,70 kg reales, pesados en báscula.
Ahora añadamos en la foto el Dwarf 3:

- Arriba a la izquierda el mini-trípode de la marca dentro de su funda.
- A su derecha la mochila con el Dwarf 3 y sus accesorios.
- El peso real de este kit son 2,70 kg.
La diferencia de casi 10 kilos y, sobre todo, de volumen, es una ventaja brutal a la hora de planificar una salida, especialmente para un evento que nos puede pillar a mitad de las vacaciones y que seguramente nos obligará a desplazarnos en busca del sitio ideal.
Puesta en marcha: menos de 6 minutos
Aquí es donde el Dwarf 3 me dejó sin palabras.
Grabé un vídeo para comprobar el tiempo real que tardaba en tenerlo todo listo y el resultado fue de 5 minutos y 45 segundos. En ese tiempo monté el telescopio, localicé el sol con la app, hice el seguimiento, hizo 20 fotos, las apiló, la procesó y ya la tenía en el móvil, lista para publicar… Sin palabras.
Ahora pensemos en el flujo de trabajo con el equipo tradicional:
- Montar el trípode
- Equilibrarlo
- Añadir la montura y los contrapesos
- Alinear con el norte verdadero a groso modo, con una app tipo Photopills
- Poner la cámara y el objetivo
- Equilibrar todo el conjunto a la perfección
- Encuadrar al Sol
Dependiendo de tu experiencia haciendo este proceso (y siendo optimista), puedes tardar entre 30 y 60 minutos. Y a todo esto hay que sumarle el tiempo de vuelta a casa para descargar, apilar las imágenes y editarlas en el ordenador.
La simplicidad del Dwarf 3 no es solo comodidad, es tiempo que ganas para disfrutar del evento. Es quitarte de preocupaciones porque puedas cometer algún fallo por los nervios (una mala alineación, equilibrado o fallo de cualquiera de las múltiples piezas).
Sensor pequeño y poca resolución
Todo esto suena muy bien, pero ¿qué tal la calidad de imagen?

Como puedes ver el resultado es francamente bueno. El color y el detalle que consigue en el disco solar, mostrando claramente las manchas solares, es sorprendente para un procesado automático y directo al móvil, sin pasar por Photoshop, Siril o PixInsight.
Claro que hay una contrapartida, y es importante ser honesto con ella: la resolución. La imagen final que genera el Dwarf 3 es de tamaño Full HD (1920×1080 píxeles). Frente a los 24-67 megapíxeles de una cámara moderna, la diferencia es notable.
¿Es esto un problema? Depende de tu objetivo. Si tu idea es compartir las fotos en redes sociales o verlas en pantalla, la resolución es más que suficiente. El problema solo aparece si tienes intención de hacer impresiones a gran tamaño. Ahí, un equipo tradicional sigue teniendo la ventaja.
Por último, el sensor es pequeño. Esto implica que en fotografía nocturna necesitaremos apilar más fotos que con sensores grandes para conseguir el mismo nivel de detalle y ruido.
Precio: un chollo por lo que ofrece
Un último detalle nada despreciable: el precio. No tenemos presupuesto ilimitado, ¿verdad?
El Dwarf 3 marca en su web 529 €, un precio que de por sí es similar a lo que costaría sólo una montura ecuatorial. Pero desde la marca me han enviado un descuento del 5% para los que compren desde este enlace o usando el código «JORGECISCAR«.
Si ya cuentas con un equipo fotográfico con teleobjetivo y sólo te falta la montura ecuatorial es una cosa. Pero como tengas que armar todo un kit tradicional desde cero el presupuesto se dispara…
Mi conclusión: ¿usaré el Dwarf 3 para el eclipse?
Sí, sin ninguna duda. El día del eclipse me acompañará.
Todavía no he decidido si lo usaré como equipo de seguridad por si algo falla en mi montaje principal, o si lo dedicaré en exclusiva a grabar un timelapse completo del evento, algo para lo que es perfecto por su automatización.
Para un día que se prevé de nervios y prisas, la idea de poder montar un segundo equipo en cinco minutos y dejarlo funcionando de forma autónoma es un auténtico lujo. Por su peso, su rapidez y su sencillez, el Dwarf 3 se ha ganado un sitio en mi mochila.
Más allá de eso, me falta probarlo para el resto de funciones que permite hacer y de las que os hablaré cuando tenga los resultados.
Pero pienso lo siguiente: cada vez que salimos en busca de cielos libres de contaminación lumínica supone desplazarse lejos, gastar dinero en gasolina y tiempo. Así que me he propuesto aprovechar al 100% las salidas: una cámara para Vía Láctea o cielo profundo, otra para startrails y el telescopio también se vendrá para ir capturando objetos del espacio.
Como ves, lo considero un complemento de mi equipo, no un sustituto. Y es que hacer las cosas por ti mismo, de manera artesanal, es más satisfactorio y tiene más encanto. Comentándolo con un amigo, es como si te gusta cocinar y lo haces con la Thermomix. Es práctica para optimizar tu tiempo en el día a día, pero si te gusta cocinar harás tú todo el proceso.
Así que ya depende de vuestra situación, de qué equipo partáis, qué experiencia tenéis con monturas ecuatoriales, cuánto estéis dispuestos a gastar y, en concreto de cara al eclipse, cuánto queréis complicaros ese día.
Recordad que si os interesa os descuentan un 5% comprando desde este enlace o con el código «JORGECISCAR«.

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