Mi hijo es un enamorado de Halloween. Ya sé, en España hay controversia con eso de celebrar tradiciones que no son nuestras, etc. En cierto modo lo comparto, peero… no voy a ser yo quién le quite la ilusión.
Además yo disfruto igual o más: es la excusa perfecta para hacer sesiones de fotos con ambiente tenebroso, disfraces…
Encima el destino me empujaba a ello: hace poco tuve la oportunidad de comprar unos flashes de estudio y una máquina de humo perfectos para recrear esa atmósfera de película y hacer fotos diferentes. ¿Quieres verlas? Aquí tienes una muestra:




Esto me ha servido de excusa para escribir este post y contarte cómo las hice. No pretendo sentar cátedra, sólo compartir mi proceso de aprendizaje, porque en retrato es lo que soy: un aprendiz. Seguro que hay mil formas de hacerlo mejor, y si se te ocurren estaré encantado de escucharte. ¡Así es como se aprende! 😃
Equipo empleado
Esta es la lista de todo el material que utilicé para hacer las fotos que has visto:
- Cámara: Sony A7IV
- Objetivo: Tamron 90mm F/2.8 Macro
- Flash: Godox AD600B
- Focos LED:
- Difusor: Strip-box Godox 160x35cm con panel de abeja
- Máquina de humo
- Portafondos
- Fondo fotográfico poliéster gris 3x2m
- Geles de color
A estas alturas no creo que te venga de nuevas, porque como ya sabrás soy afiliado de Afiliado de Amazon. Por tanto, si compras a través de estos enlaces puede que me gane una comisión. En cualquier caso no te costará ni un céntimo más y me ayudarás a mantener el blog 😊 Date cuenta que siempre son cosas que tengo y uso personalmente.
Pensando el esquema de luces
Saber los instrumentos está bien pero ¿cómo se colocan? ¿Cuál es su función? ¿Qué se consigue con cada uno de ellos?
Para explicarte esto, lo mejor es que veas primero el esquema de luces que dibujé:

Es evidente que para montar semejante despliegue de medios hace falta mucho espacio. En mi casa sería imposible (ni tengo tanto sitio ni un estudio propio), así que fui a casa de mi abuela, que tiene un garaje con techos altos.
¿Se puede hacer en un espacio reducido? Sí, aunque el problema es que las luces empezarán a rebotar por paredes y techos. Al final se esparcen por toda la escena y pierdes el control sobre el efecto que produce cada una. Además, se genera cierta sensación de agobio: tú apenas puedes moverte para ajustar cosas y el modelo posará con todo pegado a él.
También es recomendable que el lugar tenga muy poca luz ambiente. No hace falta estar completamente a oscuras, pero lo ideal es que puedas dejar la imagen casi negra disparando con parámetros normales (F/8, 1/200″, ISO 100).
Explicando el set al detalle
Ahora paso a explicarte el set que monté.
Portafondos y fondo gris: es bastante versátil ya tapa lo que haya detrás (en mi caso la puerta del garaje). Además siendo gris puedes darle toque de color (como en este caso), dejarlo negro o en distintos niveles de gris según la luz que le lances.
Luz principal: un flash Godox de 600w a mi izquierda, montado en un strip-box. Le añadí un gel cálido para compensar que en cámara puse un balance de blancos algo frío (4500K). Elegí ese difusor para que la luz no se desparramase hacia el fondo e iluminara al sujeto en vertical. Por eso mismo lo coloqué cerca del modelo y a baja potencia.
Luz de contra: usé el foco led Colbor de 65W (RGB), también con su reflector para endurecer y dirigir la luz, en tono azul. Lo coloqué junto al portafondos, apuntando al modelo. Su función era perfilar un lado y aportar color y textura al humo.
Máquina de humo: este pequeño aparato es el que marca la diferencia en la atmósfera. No fue fácil de manejar: lanza chorros que inundan la escena enseguida, incluso en un espacio amplio. Acababa siendo todo una nube cuando yo buscaba un humo más definido. En ese sentido pienso que es mejor una máquina pequeña como la de Ulanzi, aunque tengas que soltar ráfagas más a menudo.
Luz extra para el humo: aunque la propia máquina de humo tiene color, lo potencié todavía más con el foco Colbor de 220W, su reflector y geles amarillo y rojo, para crear contraste con el azul del otro LED. Al iluminar la escena de manera lateral, también ayudó a resaltar la textura del humo.
Ajustando luces y cámara
La distribución de las fuentes de luz estaba clara, y también la función que tenía cada una. Faltaba algo muy importante: ¿a qué potencia tenía que ir cada una? Y… ¿qué parámetros pongo en cámara?
Empecé ajustando la cámara para «matar» la luz ambiente:
- Velocidad: puse 1/200″ para garantizarme la sincronización con el flash.
- ISO: puse 100, el base de la cámara.
- Apertura: empecé con F/8 ya que me daba igual que el fondo estuviese más o menos a foco (iba a ser humo). No quería abrir más de F/5.6 porque en algunas fotos iba a haber 2 sujetos y tenían que estar enfocados.
Ahora era el turno de las luces. Sabía que el factor limitante iba a ser el foco más débil (65W), encargado de iluminar el humo:
- Encendí la máquina de humo
- Foco LED 65W al 100% de potencia
- Foco LED 200W al 30% de potencia
Con los parámetros iniciales que puse en la cámara el humo quedaba muy subexpuesto. Me tocó subir 5 pasos de luz, cambiando a F/5.6 e ISO 1600. Mantuve la velocidad a 1/200″, pero bien mirado podría haberla bajado a 1/125″ evitando subir tanto el ISO.
Ya sólo quedaba ajustar el flash. Al ser de 600W y estar tan cerca del modelo bastó con ponerlo a la mínima potencia.
Versión low-cost
«Jorge, te has venido muy arriba. Yo no tengo tanto material ni quiero gastarme una pasta… No voy a poder hacer fotos así.»
Es normal que hayas pensado eso 😄. Pero todo este “tinglado” se puede montar de forma mucho más económica.
Lo realmente imprescindible es la máquina de humo, que es lo que da ese toque cinematográfico. ¿Te imaginas la misma foto sin el humo? ¿Solo con un fondo uniforme? No tendría nada que ver. La buena noticia es que no son demasiado caras, y puedes comprarla a medias con alguien o amortizarla en varias sesiones.
El resto se puede sustituir fácilmente y con un presupuesto mucho más ajustado:
- Flash de 600W –> Flash de mano tipo Yongnuo. Ya acabé usando el flash de 600W a su mínima potencia… Un flash de mano debería ser suficiente, y si se te queda corto siempre puedes subir el ISO.
- Focos LED –> Flashes de mano tipo Yongnuo. Usé focos LED porque ya los tenía, pero con flashes de mano y geles de color puedes conseguir resultados muy parecidos. Mucho más barato y eficiente. Además la propia máquina de humo lleva luces de color que puedes aprovechar.
- Reflectores –> Snoot. Incluso puedes hacerte uno casero con un bote de Pringles. La idea es concentrar la luz para que sea más dura.
- Strip-box –> Cualquier difusor (ventana, octabox, paraguas…). La luz se esparcirá más por la escena y puede que ilumine también el humo, haciéndolo más claro y con menos textura.
Espero que te haya sido instructivo este artículo y que te inspire a crear tus propios sets, perderle el miedo al flash y atreverte a jugar con la luz artificial. ¡Hasta la próxima!
Leave a reply