Cuando empecé a hacer fotografías muchas veces veía imágenes que me gustaban pero no sabía ni por dónde empezar para conseguirlas. Me hubiese gustado que me contasen cómo estaba hecha, si tenían algún truquito a la hora de la toma o dónde estaba la diferencia por la cual mis fotos no lucían igual.
Con este post abrimos una nueva sección en el blog en la que voy a intentar arrojar un poco de luz al respecto explicando mi forma de trabajar y cómo hice la foto desde el momento de la planificación.
He elegido una del templo Tanah Lot del cuál te hemos hablado recientemente en este post del diario de viaje de Indonesia.
Planificación inicial
Como os contaba, mi intención era fotografiar al atardecer el templo Batu Bolong de forma que el sol cayese en medio del arco natural que forma la roca sobre la que está construido. Algo con lo que no contaba era que hubiesen prohibido el acceso a esa playa hacía unos meses… Así que la planificación que había hecho con PhotoPills no me sirvió de nada y tuve que cambiar de idea. Esa es la ventaja y uno de los motivos por los que hay que llegar con tiempo a las localizaciones o inspeccionarlas previamente. Be water my friend!
Vistas las opciones decidí irme al templo vecino y más conocido. Calculando de nuevo por dónde iba a esconderse el Sol, el encuadre que más me gustaba se podía conseguir desde arriba del acantilado que tenía enfrente. En la imagen podéis ver cómo el Sol queda a la izquierda del templo. He adelantado el tiempo para que el mapa no quede de color anaranjado como el anterior, pero la foto la haría unos minutos más tarde.
Allí que me fui sin perder tiempo para coger el mejor sitio. Me puse al final de la zona de bares de forma que tenía la vista que quería, aunque me molestaba un arbusto que se metía en una esquina del encuadre. Encontré un sitio mejor pero era en la terraza de un bar y estaban las mesas ocupadas, así que me conformé con lo que había.
En esta posición (GPS 8,37.18S, 115,5.16E) planté el trípode.
Pasos para la toma de la foto
- Desactivar el estabilizador del objetivo (en mi caso VC, en otros VR, IS, OS…). Es súper importante porque te arruina la foto si luego no la revisas con el zoom al 100%. Me ha pasado alguna vez y no veas cómo fastidia.
- Activar el retardo del disparo tras el levantamiento del espejo 1″, así evitamos las vibraciones que se producen tras pulsar el disparador.
- Encuadrar. La focal que necesitaba era 56mm. Me molestaban los arbustos en la esquina inferior izquierda pero lo arreglaría en post proceso.
- Enfocar. Como todo quedaba lejano enfoqué diréctamente al templo. No desactivé el enfoque porque lo tengo disociado. En caso de que lo tengas configurado para enfocar con el botón de disparo te recomiendo desactivar el enfoque una vez hayas enfocado.
- Modo manual (M) o prioridad a la abertura (A). Actualmente suelo hacerlo en M, en este caso disparé en A. Elegí un diafragma de F/11 y un ISO 100 que es el mínimo nativo de la cámara. Estos son los modos en Nikon porque es la cámara que uso, pero todas las marcas reflex tienen su equivalente. En Canon por ejemplo sería (M y Av).
- Medición. La escena era de un alto rango dinámico, así que la cámara no iba a ser capaz de captar detalle en luces y en sombras en una única toma. Lo podría haber solventado con un filtro degradado neutro reverso que compensase la potente luz del Sol, pero no me gustaba la opción porque haría que el templo quedase muy subexpuesto. Así pues, medí la luz en modo matricial con el sol en el encuadre, e hice un bracketing de 3 tomas con una diferencia de 2 pasos cada una.
- Balance de blancos. Lo dejé en automático por ser fácilmente modificable en post-proceso, pero de querer hacerlo en manual lo pondría a un valor alto para que la cámara no compense el color rojo anaranjado del atardecer.
¡Ya tenemos foto!
Procesado de la toma
De las 3 tomas que hizo el bracketing descarté una por ser suficiente con las otras dos, y las uní usando el módulo HDR de Adobe Lightroom. Si no eres partidario de los HDR ya me estarás poniendo de vuelta y media. Te aconsejo que lo pruebes primero, no tiene nada que ver con el típico HDR creado con Photomatix. En Lightroom lo que hace es coger de cada imagen la parte que contenga más información y te da como resultado un fichero en formato dng, como si fuera un RAW de la cámara, listo para empezar a revelarlo.
Una vez hechos los ajustes generales en Lightroom pasé a Photoshop. Primero eliminé los matojos molestos y varias personas que habían haciendo fotos metidos en el mar cerca del templo (el agua cubría apenas un palmo). Después la edité por zonas usando máscaras de luminosidad. Y aquí el resultado final:
Exif toma 1: 56mm, F11, 1/25, ISO 100 Exif toma 2: 56mm, F11, 1/100, ISO 100
Buscando crear atmósfera
Sabía que con las fotos que había hecho ya podía conseguir un resultado que me gustase. Aún así, un sitio tan místico en un momento mágico como es el atardecer me pedía darle una atmósfera más etérea, más suave, que diese sensación de calma. ¿Qué tal si alargamos la exposición para que el agua quede más sedosa? Así de paso las personas desaparecerían también.
Tal cual estaba el equipo, le añadí el filtro de densidad neutra de 10 pasos y cambié los parámetros para obtener la exposición adecuada. Me tocó subir el ISO a 800 para que la exposición se quedase en 30″, porque de aquellas aún no tenía un intervalómetro, y tampoco filtros de menos pasos.
El post proceso fue prácticamente igual, solo que como habían zonas de la playa que todavía no se cubrían de agua hice un recorte a modo panorámica para que diese todavía más la sensación de islote. Este es el resultado:
Exif toma 1: 56mm, F9, 30″, ISO 800 Exif toma 2: 56mm, F9, 8″, ISO 800
Conclusión
La técnica del HDR en Lightroom era algo bastante reciente, y estas eran las primeras fotos que editaba con esta técnica. He de decir que mientras no haya movimiento en la imagen la cosa va bastante bien. El programa lo alinea correctamente y te deja un RAW con unas capacidades impresionantes.
La cosa cambia si hay cosas que se mueven como hojas, o las olas del mar en el caso de estas fotos. Este módulo tiene una opción para eliminar fantasmas, y no hace un mal trabajo siempre y cuando el ISO al que se hayan hecho las fotos sea bajo. Me he dado cuenta que en ISOs más altos en las zonas donde ha habido movimiento te deja un ruido exagerado. Repito, no en toda la imagen sino donde ha aplicado la reducción de fantasmas. En la última imagen que os he enseñado me pasó. Al haber usado 800 ISO, había zonas del mar donde habian redondeles con un ruido muy elevado. Cuando ví las imágenes por separado me dí cuenta de que ninguna tenía defectos en ese punto. Luego volví a ir al módulo HDR y al volver a unirlas fue cuando me dí cuenta de que aquí se producía el fallo.
Recientemente he descubierto otra forma de proceesar imágenes de varias exposiciones que evitan este problema, sin utilizar el módulo HDR de Lightroom. Pero eso ya os lo enseñaré en otro capítulo.
Volviendo a las imágenes de Tanah Lot, a mí personalmente me gusta más la segunda. La primera transmite más fuerza pero creo que la atmósfera calmada de la panorámica es más acertada para el motivo fotografiado.
Y tú, ¿con cuál te quedas?
Por supuesto, si tienes más dudas o puedo ayudarte de algún modo sólo tienes que contactar conmigo y te responderé a la mayor brevedad posible.
2 Comments
Es muy agradable, el desarrollo de la explicación y la explicación en si mismo de cada parte. Por otro lado es de agradecer esta claridad y transparencia en la forma de captar escena tan lindas. muchas gracias Jorge.
Y a ver que destinos preparas
Saludos Juan Ramón
No hay de qué JuanRa, gracias a ti por tu comentario, me alegra que te haya gustado la explicación.
En lo personal ya tengo a la vista varios viajes, uno al carnaval de Venecia ahora en febrero y otro a Eslovenia en abril. Y en cuanto a viajes puramente fotográficos, Jesús y yo ya estamos trabajando en el próximo viaje, que si no pasa nada será en junio. Estamos valorando si volver a Dolomitas para hacer un viaje muy distinto al de 2019, o bien ir a Lofoten. Ya os iremos contando 😉
Un abrazo!